A los diseñadores nos enseñan nuestros profesores que diseñar es un acto de análisis, reflexión y mejora. Se trata de crear optimizando los recursos, eliminando los adornos, lo innecesario, lo superfluo, que no la belleza, en nuestras creaciones.
Desde la presentación del programa, siempre se mencionó de forma abstracta la posibilidad de instalar en la misma plaza del ayuntamiento una exposición, pabellón, falla o lo que fuera, emulando aquel que se hizo en 1985. Un espacio expositivo en el que mostrar lo más y mejor del diseño, que fuera accesible por la ciudadania, permanente y visitable.