La Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual busca quién diseñe su nueva identidad mediante un concurso asesorado por ADCV. Ofrece 7.500 euros por la identidad y manual; papelería, avatares y cabeceras; newsletter, dos mockups y seis plantillas editables para redes; plantillas para presentaciones, fondo para reuniones, dos aplicaciones de lanzamiento y animación del logotipo, y todo con unos criterios de selección sin ponderar, todo subjetivo. ¿Esta es la manera de defender la profesión? ¿Quién ha revisado estas condiciones y ha considerado que merecían su apoyo?
La Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual, una asociación privada sin ánimo de lucro, quiere renovar su identidad. Para contratar ese servicio ha publicado una «llamada a proyecto» con la colaboración de la Associació de Professionals del Disseny de la Comunitat Valenciana, ADCV. Sus bases explican el procedimiento, los trabajos que deberá realizar la candidatura elegida y cuánto cobrará. Las he leído y sigo sin entender cómo una asociación profesional puede apoyar esto.