En más de un año de conflicto, la ilustración se ha convertido en una herramienta útil para que los creativos intenten aportar su granito de arena en la lucha por la paz. El ilustrador italiano Igrot y la diseñadora ucraniana Sasha Anisimova son buenos ejemplos de ello.
Los grandes problemas mundiales sacan lo mejor del sector creativo. Cada crisis humanitaria es combatida por numerosas iniciativas de toda clase y condición que, impulsadas por creativos de todo el mundo, procuran aportar su granito de arena para ayudar a solucionar el problema. La guerra de Ucrania no ha sido una excepción y son muchas los proyectos e iniciativas que hemos visto a lo largo de más de año de conflicto.