Después de todo lo ocurrido en las últimas semanas en torno a nuestro fútbol y reputación como país, puede resultar útil profundizar en cómo deben afrontar las marcas y empresas este tipo de situaciones desde una perspectiva de branding o gestión estratégica de marca.
En un mundo hiperconectado donde lo que afecta a un país se hace eco en todos los demás, cada vez estamos más acostumbrados a las crisis o escándalos, tanto como individuos sociales como profesionales. Algunos ejemplos podrían ser los movimientos Me too o Black lives matter, el escándalo de Vivotecnia y la tortura a animales, como no, el COVID, la guerra de Ucrania, y más recientemente el ya tristemente famoso caso Rubiales… más todos los que vendrán.