Paramount+ se queda con los derechos globales de South Park en un acuerdo histórico que redefine el valor del contenido de animación para adultos. La operación, valorada en 1.500 millones de dólares por cinco años, culmina meses de tensas negociaciones y revela cómo la propiedad intelectual puede convertirse en el activo más codiciado del streaming.
En un momento en el que las plataformas compiten no solo por suscriptores sino por franquicias capaces de sostener su modelo de negocio, South Park se ha convertido en el último gran trofeo del streaming. Trey Parker y Matt Stone, creadores de la serie, han firmado un acuerdo con Paramount+ valorado en 1.500 millones de dólares que da a la plataforma los derechos de emisión global por los próximos cinco años. Y no se trata solo de una operación entre dos partes: este pacto es la consecuencia de una batalla más compleja, que implica fusiones corporativas, demandas cruzadas, tensiones internas y una lección clara para la industria: quien tenga la IP, tiene el poder.