Catalina Ferreira Martín construyó a mano, pieza a pieza y utilizando principalmente cartón, los personajes y escenarios de un cortometraje de apenas dos minutos sobre desigualdad, precariedad y supervivencia. Lo que comenzó como su trabajo final del Máster en Ilustración y Animación de ESDESIGN ha terminado recorriendo festivales de cine y certámenes de diseño e ilustración dentro y fuera de España.
Un padre necesita alimentar a su hijo y termina vendiendo uno de sus riñones. La escena podría plantearse desde el realismo más crudo, pero en Corazón de Cartón sucede dentro de un extraño universo construido con cartón, papel y pintura, habitado por personajes ensamblados manualmente y animados fotograma a fotograma. La precariedad que cuenta la historia está también, de alguna manera, en la propia materia con la que ha sido realizada.