La industria del papel vuelve a mover ficha. En las últimas semanas varios fabricantes europeos han anunciado incrementos de precio en distintas gamas de papel gráfico y fine paper, en un contexto en el que convergen la presión de los costes energéticos, el encarecimiento de la celulosa y la inestabilidad internacional. La guerra en Oriente Próximo ha añadido más tensión al escenario, especialmente por su impacto en el petróleo, el gas y la logística, pero no explica por sí sola un mercado que ya arrastraba desequilibrios previos.
El último movimiento lo ha protagonizado Navigator, que ha anunciado una subida inmediata de entre 30 y 50 dólares por tonelada en sus papeles UWF —los no estucados libres de pasta mecánica— para mercados internacionales. No es un caso aislado. Arctic Paper comunicó en febrero un aumento del 8% al 10% en papeles finos estucados y no estucados para el mercado europeo a partir del 1 de abril. Lecta confirmó también una subida del 8% en sus estucados pasta química de doble cara desde esa misma fecha, mientras que Sappi y Burgo han trasladado al mercado incrementos de alrededor de 50 euros por tonelada en distintas categorías de papeles gráficos.