El ilustrador zaragozano Jesús Cisneros ha sido reconocido con el Premio Nacional de Ilustración 2026, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha destacado la fuerza expresiva de una trayectoria construida desde el libro, la narración visual y una mirada profundamente poética.

Jesús Cisneros Laguna ha ganado el Premio Nacional de Ilustración 2026. El galardón, concedido por el Ministerio de Cultura, reconoce el conjunto de la labor de un ilustrador o ilustradora en el ámbito del libro y de las letras en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado. La dotación del premio es de 30.000 euros.
El jurado ha valorado la “excepcional calidad” de una obra en la que conviven fuerza, sensibilidad y narrativa visual. También ha señalado su capacidad para crear, desde la gestualidad y el humanismo, escenas de una extrañeza serena, próximas al boceto, a lo popular y a una forma de dibujo que no necesita imponerse para permanecer.
Cisneros, nacido en Zaragoza en 1969, estudió Historia del Arte e Ilustración en su ciudad natal. Antes de dedicarse por completo a la ilustración trabajó durante años como diseñador gráfico, una experiencia que ayuda a entender parte de la solidez compositiva de su obra, pero también su manera de situar la imagen al servicio de la lectura. Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en torno al libro ilustrado, la literatura infantil y juvenil, los proyectos experimentales y la docencia.
Como autor único o coautor, ha publicado más de 30 libros para público infantil, juvenil y adulto, además de libros artísticos y experimentales. Entre sus títulos figuran Ramón, publicado por Libros del Zorro Rojo; Las palabras del agua y Papá tenía un sombrero, en Anaya; La tetera, en Oxford; Llama de amor viva y El aprendiz de héroe, en Edelvives; o El castillo de irás y no volverás, en Imaginarium.

una obra entre el gesto, el símbolo y la narración
La obra de Cisneros se reconoce por una economía formal muy precisa, una expresividad casi primitiva y una relación muy física con el dibujo. Sus imágenes parecen construidas desde el trazo inicial, pero detrás de esa aparente espontaneidad hay una gran conciencia narrativa. No ilustran solo lo que el texto dice; abren una segunda lectura, más silenciosa, donde el lector completa lo que falta.
Su trabajo ha sido expuesto en España, Francia, Portugal, Italia, México, Corea, Turquía y Ucrania. Además, ha sido seleccionado en citas internacionales como la Bienal Ilustrarte de Lisboa y la exposición de ilustradores de la Feria del Libro de Bolonia, dos espacios de referencia para la ilustración contemporánea.
Entre sus reconocimientos recientes figuran el Ospite d’Onore de Le immagini della fantasia de Sàrmede, en Italia, en 2025; menciones en la Bienal Ilustrarte por Kintaró, en 2018, y Central Park, en 2016; el Premio Nacional al libro mejor editado por Eugene Pickering, en 2010; el Premio Lazarillo de Ilustración, en 2007; y el Premio Speciale Miglior Illustratore I Colori del Sacro, concedido en Padua en 2012.
Con este reconocimiento, Jesús Cisneros toma el relevo de Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025. El palmarés reciente del premio incluye también a Pep Montserrat, Luci Gutiérrez y Sergio García Sánchez, nombres que muestran la amplitud de una disciplina que ha dejado de ocupar un lugar secundario dentro del libro para convertirse en uno de los territorios más vivos de la cultura visual contemporánea.













