Tradicionalmente, se ha tildado a las tipografías monoespaciadas de poseer un espíritu sobrio en exceso, técnico, frío o rígido. Pero estas impresiones llevan ya unos años siendo matizadas, o incluso desmentidas, por nuevos y audaces diseños que rompen con lo que se supone que debe ser una monoespaciada.
Pero, ¿qué es una tipografía monoespaciada? Su propio nombre nos lo indica, pues se trata de fuentes cuyos caracteres ocupan todos ellos el mismo espacio, al contrario que el resto de fuentes que usan el espacio en función de las proporciones naturales de cada letra. Poseen por lo tanto una exacta regularidad y una alta legibilidad, por lo que se usan en entornos como la programación informática, donde se necesita una inequívoca identificación de cada carácter.