Desde su creación en 2021 el grupo automovilístico internacional Stellantis ha demostrado su empeño por renovar la identidad visual de sus principales marcas. La primera en caer fue Peugeot y, aunque todos pensamos que se trataba de una inesperada excepción, resultó ser la primera de una tendencia que busca adaptar las identidades gráficas al nuevo mundo digital.