La institución renueva su sistema gráfico para adaptarlo a una comunicación cada vez más amplia y digital. El rediseño mantiene la esencia del símbolo anterior, pero simplifica sus formas y las vincula al movimiento de la batuta de un director de orquesta.

La Fundación Barenboim-Said ha actualizado su identidad visual con un proyecto desarrollado por el estudio Squembri. El trabajo renueva el logotipo y reorganiza los principales recursos gráficos de la institución con el objetivo de mejorar su funcionamiento en los distintos programas, actividades culturales y canales de comunicación de la Fundación.
Inspirada por el director de orquesta Daniel Barenboim y el pensador Edward Said, la Fundación desarrolla desde hace más de dos décadas iniciativas en las que la música funciona como herramienta de formación, diálogo y encuentro entre culturas. Su actividad abarca proyectos como la Academia de Estudios Orquestales, la West-Eastern Divan Orchestra o la Orquesta Joven de Palestina.
El principal cambio de la nueva identidad se encuentra en el símbolo. Squembri ha partido de la marca anterior, construida mediante una sucesión de ondas que remitían visualmente a dos orillas que se encuentran y entrecruzan, para desarrollar una versión más sintética y adaptada a las necesidades actuales de la institución.

Desde Squembri apuntan que la nueva forma toma como referencia el gesto que dibuja en el aire la batuta de un director de orquesta al marcar el compás, con movimientos continuos que avanzan, regresan y se cruzan mientras ordenan la música. El nuevo símbolo conserva así el movimiento y parte de la memoria formal de la identidad precedente, pero establece una relación más directa con el ámbito musical.
La actualización se completa con un juego tipográfico entre la tipografía Fraunches y Poppins, que conviven con la expresividad del símbolo, y una paleta dominada por un azul celeste. A partir de estos elementos, el estudio ha construido un sistema gráfico preparado para aplicarse tanto en comunicación institucional como en soportes digitales, redes sociales, publicidad online y los distintos materiales vinculados a las actividades de la Fundación.

El objetivo, explican desde el estudio, ha sido mantener el reconocimiento acumulado por la Fundación y, al mismo tiempo, dotarla de una identidad más flexible y coherente para sus actuales necesidades de comunicación.
El proyecto supone así una evolución de la identidad existente más que un cambio de dirección, conservando algunos de sus principales códigos visuales mientras simplifica su aplicación y refuerza su vinculación con la música.















