Calbee empezará a vender 14 de sus productos con envases monocromos a partir del 25 de mayo para reducir el uso de tintas de color. La medida, vinculada a la inestabilidad en el suministro de materias primas derivadas del petróleo, muestra hasta qué punto el packaging depende de una cadena industrial y geopolítica mucho más compleja de lo que parece desde el lineal.
La bolsa de patatas fritas, ese objeto aparentemente menor que vemos durante unos segundos antes de abrirlo y olvidarlo, acaba de convertirse en un síntoma bastante preciso de la fragilidad industrial del presente. Calbee, uno de los mayores fabricantes de snacks de Japón, ha anunciado que modificará temporalmente el packaging de 14 de sus productos para reducir el uso de tintas de color y pasar a envases en blanco y negro, o de dos tintas, a partir de la semana del 25 de mayo. Entre los productos afectados se encuentran algunas de sus líneas más reconocibles, como Potato Chips, Kappa Ebisen o los cereales Frugra.