Riki Blanco: «Estamos tristemente en una involución del paladar visual»

El ilustrador, Premio Gràffica 2026, conversa con Nacho Álvaro y Marta Echevarría en Hoy empieza todo, de Radio 3, sobre creatividad, inteligencia artificial y los referentes que alimentan su trabajo. Desde su casa y estudio, explica cómo la actualidad impulsa su mirada crítica y por qué le preocupa el deterioro del conocimiento del lenguaje gráfico.


MARTA ECHEVARRÍA: Quizá las rimas no sean lo suyo, pero tiene otros talentos. Por ejemplo, que con solo decir su nombre se abran puertas vedadas antes al común de los mortales. Nacho Álvaro, buenos días de nuevo.

NACHO ÁLVARO: ¿Qué tal, Marta? Es una caja por descubrir este personaje talentoso que cada día que pasa te puede ir demostrando nuevas habilidades. Pero eso será en otro momento. De momento, el protagonista de «Reservado el derecho de admisión», en Hoy empieza todo, en Radio 3, es el artista que tenemos a nuestro lado.

Es uno de los premiados en la última edición de los Gràffica. Ya sabemos que, debido a las circunstancias, la entrega de premios que se realizaría esta tarde no se va a celebrar. Se va a posponer a una nueva fecha que…

NACHO: Voy a leer textualmente por qué se le entrega este Premio Gràffica 2026:

«Por entender la ilustración como una forma de pensamiento que no se limita a acompañar textos, sino que los interpreta, los transforma y, en ocasiones, puede existir sin palabras. Su trabajo mantiene una voz reconocible mientras se adapta a la prensa, el libro, la animación, la escena o la música. Hay que reconocer una trayectoria que ha ensanchado los límites profesionales de la ilustración y que demuestra que una imagen puede ser relato, argumento, atmósfera y objeto cultural al mismo tiempo».

Bien, Riki Blanco, buenos días, bienvenido.

RIKI BLANCO: Buenos días.

MARTA: Y felicidades por ese Premio Gràffica.

RIKI: Muchísimas gracias.

NACHO: ¿Se puede llegar uno a sonrojar y convertirse de repente en esta esponja de micrófono de Radio 3 después de leer el argumento por el que te han dado el Premio Gràffica 2026?

RIKI: Sí, solo que también me pasa que puedo pensar que hablan de otra persona y entonces ya puedo lidiar con esa cosa tan abrumadora que es.

NACHO: Entonces, un poco de… ¿cómo se llama? ¿El síndrome del impostor? Podemos estar hablando de que de repente surge su fantasma a tu alrededor.

RIKI: Creo que entre el síndrome del impostor y el flipao hay un gran abanico de gamas en las que no está mal situarse.

NACHO: En el gris se vive muy bien.

RIKI: Totalmente.

NACHO: En definitiva, después de todo este texto que hemos leído literalmente, no sé si quizás la etiqueta de «imaginador» puede corresponderse un poco a tu trayectoria, a tu trabajo, o servir para acercarse a ti, aunque normalmente nos esté remitiendo a tu página web para conocer y disfrutar tu trabajo.

RIKI: Más que «imaginador», me gusta más el término de creatividad. Me parece más interesante. La imaginación… cualquiera lo puede hacer. Incluso puedes pedirle a ChatGPT que te diga algo random. La creatividad es, con lo que tienes, qué es lo que haces, que me parece más difícil y más interesante.

NACHO: Una creatividad que podemos ver plasmada en diferentes ilustraciones que se publican en medios nacionales y también internacionales, donde podemos destacar quizás esa mordacidad que sueles utilizar para todos tus diseños, para ir señalando diferentes realidades, Riki.

Pero ¿cómo se va alimentando esa mordacidad, al fin y al cabo? Ese sarcasmo y esa crítica para ir apuntando y, ¿por qué no?, meter el dedo en la llaga en todo aquello que puede resultar molesto, injusto o directamente a evitar.

RIKI: Pues esto creo que se alimenta con el telediario, es decir, con las noticias, con la actualidad. A mí me encantaría planear como en un ala delta e ir hacia un lugar mucho más apacible y no ser tan crítico, pero es como que lo que te va llegando es un alimento, es como grasas para un fuego. Entonces, mientras el mundo siga así, no me queda otro remedio que responder y reaccionar.

NACHO: O sea, que casi te lo llevas al plano personal, ya no solamente laboral, sino que el hecho de que te esté molestando personalmente da pie a hacer este tipo de crítica.

RIKI: Absolutamente.

NACHO: ¿La labor docente la sigues desarrollando, Riki?

RIKI: Sí, sí.

NACHO: Como profesor de ilustración para prensa y revista, he leído. No sé si a lo mejor has podido ampliar ahora mismo esa docencia a otros ámbitos.

RIKI: Para cubiertas también. Y hago tutorías también de procesos creativos, de álbumes…

NACHO: En ese caso, no sé qué ofrece este tipo de publicaciones, o quizás de soportes, que delimitan tanto el radio de acción del artista. ¿Por qué hay este tipo de diferenciación en la ilustración, que sea tan específica para revista, para cubiertas, etcétera?

RIKI: Cada medio o cada soporte tiene unas características y está bien conocerlas. No es lo mismo ilustrar Moby Dick que ilustrar un artículo sobre economía y bitcoin, por ejemplo.

NACHO: Bueno, pero eso por la narrativa propia del texto, ¿no?

RIKI: No solamente por la narrativa, sino también por la pregnancia del dibujo, es decir, por la capacidad que tienen los elementos para ser reconocidos, o por el tiempo, o por el medio en el que está, por el propio soporte.

MARTA: Claro. Oye…

RIKI: Cambian las cosas.

MARTA: Nacho y Riki, estamos viendo en el videostreaming que tienes un salón muy chulo, estáis en ese espacio muy guay. Por un lado, me surge la curiosidad: la semana pasada estábamos en el estudio de Sergio Mora y tenía una planta exactamente como la tuya, la monstera esa estupenda que tienes ahí a un lado.

RIKI: La monstera maravillosa.

MARTA: Y, por otro, ¿no hay ilustraciones tuyas ahí en ese salón o sí? ¿No te gusta tener tu trabajo así muy a la vista? Porque, al final, mucha gente tiene el póster de Riki Blanco —que en tu web hay algunos que ya están agotados— para ponérselo en su casa. ¿Tú no te pones tu propia obra o sí?

RIKI: Es que tengo tanta…

MARTA: Ah, vale.

RIKI: Por ejemplo, aquí tenemos un oso panda que hice para el concierto de Beth Gibbons aquí en Madrid.

MARTA: Ah, mira, sí.

RIKI: Pero tengo mucha obra también de compañeros.

NACHO: Ese cartel que vemos debajo del amplificador, del bafle, también es tuyo, el que estamos viendo.

RIKI: Sí.

NACHO: La pasión de Juana de Arco, efectivamente.

RIKI: Tenemos, creo, mi obra más célebre, que está aquí. Mira, Víctor, ahí arriba.

NACHO: Justo en el dintel de esta puerta, este seis y un cuatro, la cara de tu retrato. ¿Te sientes orgulloso especialmente de este trabajo? ¿Ha marcado un hito, un antes y un después en tu carrera?

RIKI: Absolutamente. Además, me suspendieron matemáticas durante toda la EGB y poder llegar a hacer esto es como resarcirme de aquello.

NACHO: Oye, hablabas, Marta, no sin razón, de la chulada que es este espacio, que además tiene una historia maravillosa. Riki, me la estabas contando antes de comentar todos estos aspectos y empezar esta conexión. Si nos lo puedes resumir… Porque, Marta, yo te aseguro que esto es de esos historiones que nos encontramos de repente y nos quedamos prendados.

MARTA: A ver.

RIKI: Pasó que hace poco vino la antigua propietaria y nos dijo que su padre era el chófer del marqués de Urquijo y que fue él quien lo alentó a levantar una casa en este solar. Antiguamente, esto era un solar. Por ejemplo, este armario es de uno de los palacios del marqués de Urquijo, y aquí se guardaron coches deportivos, parece ser, de alta gama, de este marqués.

MARTA: En ese local, ¿no? En ese lugar en el que os encontráis.

RIKI: Eso es, sí.

MARTA: No detrás de la puerta del armario, ¿no?

RIKI: No, no detrás de la puerta. Ahí están los cuerpos del marqués y del chófer.

MARTA: Bueno, bueno… Hay una bici estática, ¿no? A falta de coche, tienes la bici ahí para hacer un poco de piernas.

NACHO: Te diré que me sorprende que no se haya convertido en el mejor perchero del universo todavía en este estudio.

RIKI: No, no lo es.

MARTA: Pensaba que era porque iba la radio hoy a verte y has quitado… «Corre, quita los calcetines». Vale, vale.

RIKI: Quitaría la bici estática, que no es algo que sea estético en absoluto.

NACHO: Para nada. No es una bici estética, en ese caso.

Riki, estamos viendo también el alma basurillas, que es algo que nos encanta. Compartimos esa pedrada por diferentes rincones de este estudio. Destacaría, a lo mejor, los carteles, porque puedo ver más o menos que hay algunos de época que sí son impresiones originales, pero también muebles, objetos, botiquines, hasta incluso una letra de rótulo comercial.

Cuéntanos también esta vena, que parece compartida por muchos ilustradores o muchas personas que podemos estar relacionadas de una u otra manera con estas artes. Por ejemplo, Sergio Mora también tiene su pequeño museíto de los horrores en su estudio.

RIKI: Es esta pasión por el gabinete de curiosidades hecho ex profeso. Cada uno tiene su propio gabinete. Y luego también, claro, Sergio Mora tenía esta exposición que era alimento para el alma. Para mí, todo este tipo de obras son precisamente alimento para el alma.

Joan Brossa decía que tenía un montón de papeles y que su obra la quería construir en base a toda esa cultura, esos papeles con cosas. Pues en este caso no lo voy a tener por el suelo, pero si lo puedo tener por las paredes, es perfecto.

NACHO: Y si te dicen que tienes basura, les puedes decir: «Sí, pero Gómez de la Serna también tenía su gabinete de curiosidades y Sorolla ya ni te cuento».

RIKI: Claro. Y hay personas que son basura y a esas nadie les dice nada, ¿no?

NACHO: A esas les dibujas tú.

RIKI: Eso es.

NACHO: Oye, estamos viendo en este espacio donde ahora mismo Víctor Valdés está subido una suerte de tarima pequeñita, a lo mejor cinco o siete centímetros sobre el nivel del suelo. Esto es porque, si observamos y vemos que tienes también, aparte de un proyector, focos y estos bafles, se convierte de repente en una sala de conciertos no tan improvisada como pudiera resultar.

RIKI: Eso es, sí. Hacemos cada cierto tiempo un concierto abierto al público, pero para petit comité, de artistas que nadie sabe quiénes son.

MARTA: Por ejemplo, danos algún nombre. ¿Quién ha pasado por ahí?

RIKI: Pues mira, como nombre importantísimo, que llama mucho la atención, pasó por aquí Sílvia Pérez Cruz.

NACHO: ¡Qué bueno!

MARTA: Mira tú.

RIKI: Pero se hizo un par de temas, ¿eh? Vino como acompañante de Ana Rossi, que es una artistaza como la copa de un pino.

NACHO: Como su hermano Valentino, ¿no? El piloto.

RIKI: Eso es.

NACHO: Dios, qué malo. Me hago gracia a mí mismo, que es lo peor.

Te quería preguntar también, al hilo de todas estas ilustraciones, que es una de las motivaciones por las que te han premiado con el Gràffica en 2026: cuando vemos tus trabajos publicados en El País, pero también en The New York Times, por ejemplo, ¿tú te tienes que adaptar de alguna manera a la forma de entender la narrativa, al público al que te diriges, o una ilustración vale para cualquier espectador que la tenga delante de sus ojos?

RIKI: Cambia considerablemente la cultura. Hay objetos que para nosotros son absolutamente cotidianos y que a lo mejor en Estados Unidos nadie conoce. En cualquier caso, son cosas que me voy encontrando cuando lo haces: para ti hay un elemento que es absolutamente reconocible y el director de arte te dice: «No se entiende, no sabemos la connotación de este objeto o qué es».

NACHO: El toro de Osborne, por ejemplo. El público estadounidense a lo mejor no lo asocia a ese típico icono que tenemos en España, que lleva con nosotros desde 1956.

RIKI: Por ejemplo.

NACHO: Te saco a colación el toro de Osborne, creación de Manolo Prieto, porque muchas veces, cuando veo tus ilustraciones, resulta inevitable poder establecer algún tipo de conexión o paralelismo por esa plasticidad de los colores, por esa forma tan minimalista del dibujo que tú desarrollas. Con un solo elemento casi puedes llegar a tener un contexto, una historia y una narrativa propia condensada en apenas un par de trazos.

No sé si es una de esas figuras que puedes tener en el horizonte o simplemente que yo veo ya conexiones donde no existen.

RIKI: Absolutamente. Manolo Prieto es una referencia absoluta, sí.

NACHO: Luego también, a lo mejor, cuando vemos esos rostros quizás un poco más geométricos o con un volumen un poco más exagerado, Tamara de Lempicka es lo primero que se me ha venido a la cabeza. Lo podemos ver incluso también con ese mismo cartel de La pasión de Juana de Arco, por ese recuerdo al art déco, que no sé si también está entre tus referencias.

RIKI: Sí, totalmente.

NACHO: ¿Sí? No me hagas la pelota y no me digas sí como a los tontos, Riki.

MARTA: Vas acertando con todo, eso sí.

RIKI: Como si estuviera mirando en el móvil «Tamara Lempicka». No, es que además hace… ¿qué? Hace seis años hubo una exposición aquí en Madrid y actualicé mi fanatismo hacia esa figura y esa forma de hacer.

MARTA: Pero luego hay otras cosas que se salen mucho de esa línea que estás comentando, Nacho. Por ejemplo, todos los pósteres que tienes en torno a obras de teatro diferentes: Comedias bárbaras, La casa de Bernarda Alba, Bodas de sangre, Fuenteovejuna, La divina comedia, Yerma, etcétera. No tiene nada que ver con eso que estamos viendo de Lempicka y que estamos comentando.

RIKI: En este caso no, pero hay otras referencias que sí, que son copias directamente a Lempicka. Voy cambiando de registro en base a la propia idea, el formato o mi apetencia. Me gusta ir modulando, digamos.

NACHO: Magritte, también podemos encontrar algún recuerdo en ilustraciones como Una idea de mierda, donde podemos establecer casi ese paralelismo con ese «Ceci n’est pas une pipe». De alguna manera, incluso hasta en la tipografía, ¿no? Esa escritura a mano alzada tan caligráfica también puede tener ese recordatorio.

Pero ahora que estabas mencionando esa personalidad camaleónica, que te vas moviendo según apetencias, ¿en qué universo estarías más o menos hundiendo raíces, descubriendo o escarbando?

RIKI: No estoy especializándome en ninguno. Tal vez por tiempo, las viñetas de El País las hago… Ya no juego tanto gráficamente o formalmente, pero sigo con la mente abierta y robando a diestro y siniestro.

NACHO: En ese sentido, ¿tú crees que la ilustración ha conseguido ya vencer el prejuicio histórico que tenía? Que el que no se dedicaba a la pintura podía encontrar una vía de trabajo en los carteles, y todos esos cartelistas maravillosos de principios del siglo XX, del primer tercio del siglo XX, eran denostados por los académicos. ¿Eso se ha superado? ¿Tenemos la ilustración incluida en nuestro propio acervo, en nuestra propia naturaleza?

RIKI: Sí, creo que sí. Te diría que sí hace unos meses. Ahora, con la inteligencia artificial, cualquier persona puede recrear todos estos carteles que hemos nombrado y estos artistas. Es verdad, con una calidad justita, tirando a mediocre, pero sí que estamos tristemente en una involución, creo, del paladar visual, del conocimiento del lenguaje gráfico.

MARTA: Pues no sé si habrá involución o no, pero es verdad que, ahora que mencionas los pósteres, tiene un mogollón de acogida lo que sacas. Estoy mirando en tu web, sobre todo, Riki. Hay muchos que están todos vendidos. Tiradas muy limitadas, es verdad; precios muy asequibles, quince, veinte, treinta euros, y muchos que están sold out, y así aparecen en tu web. O sea que tendremos menos paladar, pero lo bueno lo reconocemos rápido y no se nos escapa.

RIKI: Pero porque son baratitos.

MARTA: No sé cómo decirte. Habrá algún mérito más que el hecho de que sean baratos, claro.

RIKI: Pues no lo sé.

NACHO: Tu firma.

RIKI: O que la web es antigua y son antiguos compradores de antes de la IA, no lo sé.

NACHO: Precios todavía sin inflación también.

Oye, vemos también en este espacio un piano vertical, vemos también este escritorio maravilloso. Menudas cenas se tienen que hacer aquí en casa de Blanco, madre mía. Pero incluso un pequeño espacio dedicado a la carpintería. Esto es lo que más me ha podido sorprender dentro de tus facetas artísticas. El tema de la madera, ¿desde hace cuánto la llevas trabajando?

RIKI: Pues hace cuatro años, prácticamente, cuatro o cinco años, que cogimos esta casa. Justamente antes comentabas el suelo: ese suelo de madera lo puse yo. Necesitaba un espacio para agarrar los tablones, me compré un banco y empecé a comprarme herramientas y a mirar vídeos en YouTube. Empecé a construir los muebles de mi casa.

NACHO: Nos quejamos de la inteligencia artificial para los ilustradores… Cuánto daño ha hecho YouTube a la carpintería, la fontanería y la mecánica.

MARTA: Y Kristian.

NACHO: Ah, y la informática.

MARTA: Y Kristian y Bricomanía.

NACHO: Ya te digo. Oye, vemos aquí uno de los últimos trabajos que has hecho, que nos recuerda inevitablemente a esos días de tecnología y batas azules, con los trabajos donde íbamos poniendo una serie de puntas, de clavos, para ir uniendo esos puntos con un hilo y formar una forma geométrica, una forma más o menos figurativa.

En tu caso, vemos aquí cómo has pasado de un esquema digital al plano ya físico, esta calavera. No creo que sea por aburrimiento, sino que habrá sido un encargo.

RIKI: Efectivamente, esto es el último libro de Nacho Carretero, que después de Fariña ahora se ha pasado a la novela. Se llama El ecosistema. Básicamente, una de las propuestas que presenté eran estos puntos, estos nodos juntados con hilos, y se me ocurrió hacerlo con este sistema. En mi clase, mi asignatura era pretecnología, más que tecnología.

NACHO: Pre. Al menos no era proto.

RIKI: Pretecnología. Y nada, esto es un trabajo que hice este fin de semana y justamente ayer Nacho lo publicó en redes. Entonces entiendo que se puede mostrar y hablar de él.

MARTA: Yo también soy de pretecnología.

NACHO: No hay ningún problema.

MARTA: Hacíamos marquetería. Yo también soy de pretecnología.

RIKI: Marquetería también.

MARTA: Hacíamos marquetería y vainica.

RIKI: Vainica.

MARTA: Sí.

NACHO: Eso ya es [¿costura?], eso ya son labores.

MARTA: Sí, pero era pretecnología, dentro de esa misma asignatura. Fíjate.

NACHO: Y aquí estamos, en Radio 3, Marta.

MARTA: Aquí estamos hablando de las novelas de Nacho Carretero, hablando con Riki Blanco. Bueno, pues últimos apuntes, si quieres, Nacho, antes de despedir.

NACHO: Pues antes de recoger ese Premio Gràffica el próximo 13 de noviembre, Riki, no sé si tienes alguna exposición, algún tipo de montaje o lugar donde podamos ver expuesta parte de tu obra, o algo en lo que estés trabajando después de esta portada.

RIKI: No, ninguna. No sé por qué, pero no me exponen. No genero esa necesidad o esa curiosidad.

NACHO: Pero te seguimos viendo en publicaciones, en discos, en libros… O sea que eres omnipresente.

RIKI: Pues sí, por desgracia.

NACHO: Riki, muchísimas gracias. Yo, ya te digo, el espacio es maravilloso.

MARTA: Sublísimo, sublísimo.

NACHO: Además, con paredes con ladrillo visto, toda esta disposición de vitrinas, libros, objetos, carteles… En definitiva, todo paraíso basurilla en todo su esplendor.

MARTA: Y con historia, además. Con historia, buen anecdotario, el del marqués de Urquijo que nos comentabas. Felicidades, Riki, por el premio y gracias por abrirnos ese espacio.

RIKI: Gracias a vosotras. Un abrazo.

MARTA: Venga.

NACHO: Un abrazo. Hasta ahora, Marta.

MARTA: Adiós, Nacho. Chao.

NACHO: Chao.

Salir de la versión móvil