Esta iniciativa utiliza animación, moda, arte urbano y música para denunciar la vulneración de los derechos de la infancia en todo el mundo.
La voz de muchos niños y niñas en el mundo se apaga cada vez más pronto. La falta de derechos les obliga a crecer demasiado rápido. Pobreza, guerra, hambre, enfermedades, discriminación, intolerancia y odio son algunas de las situaciones que siguen favoreciendo el incumplimiento sistemático de unos derechos reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por Naciones Unidas en 1989, poniendo en grave peligro lo que, sin duda, es mucho más que un periodo en la vida de un ser humano.