A estas alturas, nadie mínimamente interesado en la tipografía puede ignorar que el panorama de la disciplina en Latinoamérica lleva años en ebullición. La cantidad y, sobre todo, la calidad y variedad de los proyectos así lo demuestra.
Así, en 2026, la tipografía latinoamericana es pues una realidad asentada, uno de cuyos reflejos más exactos es la Bienal de Tipos Latinos, que este año cumple su décima edición.