La industria de la impresión de etiquetas entra en una fase decisiva marcada por la regulación europea, la sostenibilidad y la automatización. Así lo sostiene Konica Minolta, que identifica cuatro grandes tendencias que, a partir de 2026, redefinirán tanto el diseño como la producción de etiquetas, embalajes y sistemas de identificación en sectores clave como el alimentario, farmacéutico o logístico.
La compañía sitúa el contexto en un escenario de presión normativa creciente, cambios en las cadenas de suministro globales y una demanda cada vez mayor de transparencia por parte de los consumidores. En este marco, la impresión digital se consolida como una tecnología estratégica por su capacidad de adaptación, reducción de residuos y respuesta ágil a nuevas exigencias legales y de mercado .