Elisava celebra una nueva edición de su Gradshow, la exposición anual con la que la escuela presenta los proyectos finales de su alumnado de grado, máster y posgrado. La muestra reúne más de 500 trabajos en Barcelona y permite observar cómo la formación en diseño se abre hoy a campos como la inteligencia artificial, la salud, los materiales, la innovación social, los futuros emergentes o el Business Design.
Un Gradshow es una exposición de cierre académico organizada por Elisava dentro de su programación académica. En las escuelas de diseño funciona como escaparate de proyectos, pero también como punto de encuentro entre estudiantes, docentes, empresas, instituciones y profesionales. Sirve para enseñar resultados, pero también para explicar procesos, metodologías y formas de entender la disciplina. En la apertura participan Javier Peña, director general de Elisava; Cristina Taverner, decana de Elisava; y Santiago Albert, director de Másters y Postgrados. El equipo responsable del diseño y sistema expositivo está compuesto por Diego Ramos y Josep Novell, en colaboración con Toni Montes, Maria Charneco, Anna Labèrnia y las estudiantes María Ruedas, Guaditoca Morilla y Ariadna Canela.
Elisava lo plantea este año como una muestra abierta a la ciudad. La edición de 2026 coincide con el 65.º aniversario de la escuela y reúne más de 500 proyectos finales del Grado en Diseño, del Grado en Ingeniería de Diseño Industrial y de distintos programas de máster y posgrado. Los trabajos se distribuyen entre la sede de Elisava, en La Rambla 30-32, y el Centre Esportiu Municipal Colom, también en La Rambla, donde el Gradshow puede visitarse hasta mañana, 18 de junio. Para quienes quieran acercarse, el recorrido permite conocer de primera mano tanto los trabajos finales del alumnado como los procesos desarrollados junto a empresas, instituciones y centros de investigación.

La propuesta expositiva transforma el edificio de la escuela en un recorrido específico para la muestra. Se organiza en torno a 19 áreas temáticas. Entre ellas aparecen materiales, diseño para la salud, diseño interactivo, fotografía, branding, tecnología e innovación, inteligencia artificial, Business Design, diseño gráfico, diseño crítico, food design, ilustración, packaging, diseño de espacios, futuros, innovación social, diseño de producto, movilidad y comunicación.

El listado permite entender la amplitud que ha adquirido la formación en diseño. Junto a disciplinas reconocibles para cualquier lector -diseño gráfico, producto, fotografía, ilustración o packaging– aparecen territorios donde el diseño trabaja de forma menos visible: salud, inteligencia artificial, innovación social, estrategia empresarial o futuros. Esa convivencia es una de las lecturas más interesantes de la muestra. El diseño sigue produciendo objetos, imágenes y sistemas visuales, pero también participa en procesos de investigación, análisis, prototipado, toma de decisiones y construcción de escenarios.
Entre las empresas, instituciones y organizaciones vinculadas a esta edición aparecen Bernadí, Laura Meseguer Studio, Fundació Neufville, Arts Libris, Llibreria Finestres, Kettal, USM Modular Furniture, Kave Home, TOUS, Hospital Clínic Barcelona, Hospital Sant Joan de Déu, Hospital Parc Taulí, Catalunya Media City, el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, Rhode Island School of Design, HEPIA Genève, Politecnico di Milano, CCCB, OFFF Festival, Simon, CUPRA, Mediapro, Eurecat, Danone, Louis Vuitton, FC Barcelona, Lagranja Design, BD Barcelona, Fundación AQUAE, Veolia, IKEA, Alier, BusUp, MOCO Museum Barcelona y Nespresso, entre otras.

Uno de los focos de esta edición está en los proyectos vinculados al Business Design y al máster en Advanced Design Management, Strategy and Entrepreneurship. Ambos programas trabajan en una zona cada vez más habitual dentro de la disciplina: la intersección entre diseño, estrategia, innovación y empresa.
En este ámbito, los estudiantes han desarrollado business cases junto a compañías y organizaciones como AGBAR/Veolia, Alier, IKEA, Nespresso, BusUp y MOCO Museum Barcelona. Los retos se sitúan en campos muy distintos, lo que permite ver cómo el diseño estratégico se aplica a problemas de movilidad, consumo, cultura, agua, industria, sostenibilidad, experiencia de usuario o nuevos modelos de negocio.
El diseño ya no se entiende solo como la fase final de un proceso, encargada de dar forma a un producto, una marca o una interfaz. En muchos casos entra antes: en la definición del problema, en la investigación, en la detección de oportunidades, en la construcción de escenarios y en la formulación de estrategias. El resultado no siempre es un objeto visible. A veces es un mapa de decisiones, una hipótesis de servicio, una propuesta de modelo, un prototipo de experiencia o una forma distinta de organizar una conversación dentro de una empresa.
Por eso un Gradshow como el de Elisava tiene interés más allá del calendario académico. Permite ver qué tipo de perfiles están saliendo de las escuelas y qué habilidades empiezan a considerarse centrales en la formación de diseñadores: capacidad de investigación, lectura crítica del contexto, manejo de tecnología, pensamiento sistémico, sensibilidad material, comprensión del negocio y comunicación de procesos complejos.














