Cuando una marca es tan reconocible que puede permitirse alterar su símbolo sin perder identidad, estamos ante un caso singular de branding. Eso es lo que ha hecho Lacoste al sustituir temporalmente su célebre cocodrilo por una cabra. El gesto no es gratuito: rinde homenaje a Novak Djokovic, a quien millones de aficionados llaman “GOAT” (Greatest of All Time) tras alcanzar los 25 títulos de Grand Slam.
Desde 1933, el cocodrilo verde ha sido sinónimo de Lacoste. René Lacoste, fundador y leyenda del tenis, fue apodado “el Cocodrilo” por su estilo de juego perseverante y por la chaqueta que llevaba en la pista. Convertido en logotipo, ese animal se transformó en un símbolo universal del deporte y la moda. Un emblema que ha sobrevivido a décadas de cambios en el diseño y que, al contrario que otros iconos gráficos, ha mantenido su esencia sin apenas modificaciones.