Tan solo dos años después de dirigir su primera incursión en la animación con Roberto (2020), Carmen Córdoba cambia de registro y apuesta por la técnica 2D con Amarradas porque, como ella misma explica, «desde el primer momento sentí que esta historia necesitaba ser contada utilizando animación 2D y con un estilo minimalista y muy gráfico». Un estilo que creado para hablar de la maternidad y del vínculo que se crea entre madre e hija, amarradas de por vida por una conexión eterna que sana y que hiere y que se perpetúa cuando la hija se convierte en madre.