Las Guerrilla Girls desembarcan con su arte combativo en AlhóndigaBilbao

AlhóndigaBilbao presenta la primera retrospectiva sobre las Guerrilla Girls, una exposición que recoge la práctica totalidad de posters y proyectos realizados por el colectivo artístico feminista estadounidense desde su fundación en 1985 hasta la actualidad. La muestra del colectivo feminista será del 3 de octubre al 6 de enero.
_

Guerrilla Girls, exposición en AlhóndigaBilbao

El grupo Guerrilla Girls nació en Nueva York en 1984 y se denominó así por usar tácticas de guerrilla para promocionar la presencia de la mujer en el arte. El trabajo de Guerrilla Girls y sus emblemáticos posters se han convertido en una referencia internacional de la denuncia de la posición subordinada de las mujeres en el arte.

La exposición Guerrilla Girls 1985-2013 que acoge AlhóndigaBilbao del 3 de octubre al 6 de enero reúne por primera vez la práctica totalidad de los carteles y proyectos realizados por este colectivo artístico feminista estadounidense. Organizados en una secuencia cronológica, los carteles se muestran junto a una serie de documentos que generan un ‘contexto’ que informa sobre la historia y los procesos de producción del colectivo.

Guerrilla Girls, cartel expo, AlhóndigaBilbao
Publicaciones, camisetas, correspondencia, documentación de acciones y exposiciones y recortes de prensa del colectivo, conforman esta retrospectiva, así como el documental Guerrillas in Our Midst que Amy Harrison realizó en 1992 donde se repasa la formación y los primeros años del colectivo, y su impacto en la ciudad de Nueva York y la entrevista en video Interview 2013 que el comisario de la muestra les ha realizado específicamente con motivo de la retrospectiva.

En la intersección entre el arte y el activismo, Guerrilla Girls son una voz destacada de la última etapa del movimiento arte feminista. Un movimiento que se ha ocupado de desbaratar ficciones que, como las de ‘artista genio’ y ‘obra maestra’, sostienen un concepto de arte que se presenta como independiente de su contexto social e histórico y que, aunque se forja en el siglo XIX, sigue vigente en la actualidad. Y lo está, porque esas ficciones sirven para perpetuar los procesos de mistificación de un arte que además se clasifica como mayor o menor dependiendo del sexo –y también de la raza– de quien lo produzca.
Guerrilla Girls, colectivo artístico de activismo feminista, exposición en AlhóndigaBilbao

El colectivo de artistas Guerrilla Girls inicia su andadura a mediados de los años ochenta. Manteniendo el anonimato, sus miembros se ocultan bajo máscaras de gorila y adoptan nombres de mujeres insignes fallecidas, el colectivo se centra en la dimensión política de su práctica, a la par que denuncia el olvido sistemático que sufren las figuras femeninas en las sociedades contemporáneas.

La exposición irá acompañada de la realización de talleres sobre cartelería feminista impartidos por Guerrilla Girls, así como de la segunda edición del curso Perspectivas feministas en la práctica artística y la teoría del arte que codirigen el comisario de la exposición, Xabier Arakistain y la catedrática de Antropología Social de la UPV/EHU, Lourdes Méndez.
_______
+info: alhondigabilbao.com
Guerrilla Girls, expo, AlhóndigaBilbao

  • gebece

    Rosie, escribes muy bien, pero creo que tu discurso se tambalea. ¿Acaso no estás de acuerdo en que la mujer ha sido relegada a un segundo plano en la Historia occidental, que a día de hoy seguimos estudiando? Hasta llegar a la carrera de Bellas Artes, ignoraba muchos nombres de mujeres artista, y aún así, creo que el avance es lento. Por ello considero que “Artivistas” como las Guerrilla Girls son una “torta” bien dada a la línea histórica androcentrista que sigue presente en nuestros días.

    Por otra parte, el que valores la obra de Hirst o Koons como una “hez cotizadísima” me es indiferente, es tu criterio personal, pero el que la compares con la obra de las G.Girls me deja estupefacta, ya que hablamos de diferentes líneas de producción y diferentes fines. El Arte hace mucho que dejó de ser EXCELENCIA o VIRTUOSISMO, ponte al día, y la CALIDAD es variable según el que lo valore y pueda aportar una construcción argumental con la que convencer al resto de espectadores que deberán elevar su nivel cultural para no ser engañados.

    No se trata de cambiar el pasado, se trata de conocer datos en el presente para poder crear un futuro mejor, un futuro donde las mujeres estén incluidas. No olvidemos que nos han arrancado una parte de la historia a TODOS, no sólo a las mujeres.

    “Porque el prestigio hay que ganárselo”…¿Acaso Hirst no pasará a los libros de Historia del Arte?¿no será en un futuro un artista “prestigioso”?. El PRESTIGIO es un término que no controla ni el propio artista, el prestigio forma parte de lo político y el poder.

    Y por último, el concepto que usas como “feminismo -victivismo” me produce escalofríos, y me da a entender que, efectivamente, queda mucho por hacer. Si tienes un nivel cultural que abre tus puertas a obras hechas por mujeres (sin ni siquiera pensar en sus genitales) , genial, pero recuerda que es a la cultura mainstream (donde la mujer mantiene los mismos estereotipos) donde hay que llegar, porque no hay nada más peligroso que una “cultura atmósfera” mal cimentada.

    Un saludo.

  • Rosie De Palma

    Exposición de pósters propagandísticos preconizando la igualdad para las mujeres en el mundo del arte, no mereciendo curiosamente ninguno de dichos pósters figurar por méritos propios en una exposición de arte. He ahí la paradoja de este evento, la cuadratura del círculo; eso y que nos lo hayan colado como tal en Bilbao, como arte, en la Sala de Exposiciones de la Alhóndiga.

    Quien la visite verá muchas estadísticas y porcentajes, como reclamando o más bien demandando a gritos un “cupo” para las mujeres en los museos. ¿Y la calidad? ¿Y la excelencia? Supongo que no importan, dado que se trata de establecer una equidad porcentual. Fifty-fifty.

    En mor de dicha equidad diré que esta exposición de pósters hechos por mujeres me parece, sin ambages, una soberana mierda, sí, pero también me parecen una hez los cotizadísimos Damien Hirst y Jeff Koons, por poner dos ejemplos de masculinidad opresora que en mi opinión tampoco merecerían figurar en ningún museo. La mierda es mierda, opino, independientemente de los genitales de su hacedor.

    Pero aquí de lo que se trata es de quejarse, con pseudo-feminismo del malo, y hacer creer al público que los mundos del arte, del cine, etc, subyugan a la mujer y sus derechos. ¿Y queréis saber una cosa? Que el cine de Icíar Bollaín me estimula bastante más que el de Garci, el de Médem, o el de Almodóvar… pero juzgando su obra, nunca su género o su perspectiva. Y no se me caen los anillos por reconocer la excelencia literaria de Carson McCullers, Marina Tsvietaieva, Alice Munro, Elizabeth Smart, Irene Nemirovski, Toni Morrison, y tantas otras. ¿Cómo?, ¡si son buenísimas! ¡Superlativas! Pero no reparo ni pongo en una balanza si he leído más obras escritas por mujeres que de Dostoievski, Scott Fitzgerald, Mario Benedetti, Italo Calvino, etc, a quienes por supuesto tampoco pienso dejar de leer. Porque el prestigio hay que ganárselo.

    Así, ¿qué es este feminismo-victimismo? ¿Acaso esto proponía Simone de Beauvoir (otra gran escritora, por cierto)? No lo creo. Pero así están las cosas, donde en nombre del feminismo se perpetran chorradas tan innombrables y absurdas como esta exposición, igual de vacías, cuyo promotor (género neutro) supongo que babeará cada vez que se detiene ante un semáforo verde con falda intermitente o alguien se inventa alguna nueva sintaxis “no sexista” que atente contra la gramática elemental.

    “Guerrilla Girls”, menudo invento. Y el dinero que habrá costado montarlo, para más inri, cuando solo en promoción no queda una calle en Bilbao de la que no cuelgue una cara de gorila. “Guerrilla Girls”, GG. G de Gilipollas, parafraseando a Pabellón Psiquiátrico.

    Tela…