Los idiosincrásicos ladrillos rojos de los edificios industriales de Mánchester conforman el paisaje de la ciudad desde el siglo XIX.
Unos rasgos característicos de un momento histórico que la urbe inglesa ha conservado como parte fundamental de su identidad reciente y que forma parte del escenario urbano y emocional de generaciones de mancunianos (que es el gentilicio de Mánchester). Y en ese escenario urbano destaca el patrimonio tipográfico que luce en las fachadas de venerables y rojizas edificaciones industriales.