Darwin & Verne recupera este verano para Proyecto LIBERA una campaña que amplía su alcance con nuevas piezas para televisión, contenidos específicos para ayuntamientos y un mensaje que, además de denunciar la basuraleza, reconoce a quienes ya forman parte de la solución. La propuesta mantiene el humor y la estética del meme, con imágenes generadas mediante inteligencia artificial y posteriormente animadas y posproducidas.

Darwin & Verne, consultora creativa de marca y agencia independiente española, vuelve a encargarse de la creatividad de «Si la naturaleza hablara…», la campaña desarrollada para Proyecto LIBERA que utiliza animales, humor e ironía para llamar la atención sobre el abandono de residuos en espacios naturales. Después de sus ediciones de 2024 y 2025, la propuesta regresa este verano con nuevos contenidos, más canales de difusión y una ampliación de su mensaje.
La campaña imagina qué dirían los animales si pudieran responder a las conductas humanas que llenan de residuos playas, montes, caminos o riberas. Cangrejos, hormigas y otras especies se convierten así en portavoces de una naturaleza obligada a convivir con latas, botellas, envoltorios y objetos abandonados.
Darwin & Verne mantiene la estética que ha definido la campaña desde su lanzamiento, cercana al lenguaje visual de los memes creados y compartidos en redes sociales. Las escenas combinan imágenes inesperadas, personajes animales humanizados y textos breves que señalan comportamientos cotidianos y reconocibles.
Proyecto LIBERA, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, emplea el término basuraleza para referirse a los residuos abandonados en el medio natural y al impacto que provocan. La campaña traduce ese concepto a un lenguaje directo y fácilmente compartible, pensado para circular tanto en plataformas digitales como en medios de mayor alcance.
Una campaña que también reconoce las buenas conductas
En sus primeras versiones, la propuesta se dirigía principalmente a quienes provocan el problema. Las piezas llamaban la atención sobre las conductas incívicas que generan basuraleza y recordaban que abandonar un residuo, por pequeño que parezca, tiene consecuencias para el entorno y las especies que lo habitan. Esta edición incorpora mensajes dirigidos a las personas, entidades y municipios que ya participan activamente en la solución.
El objetivo es consolidar comportamientos responsables y evitar que la comunicación se limite a señalar lo que se hace mal. La propuesta reconoce que buena parte del trabajo contra la basuraleza depende también de mantener implicadas a las comunidades que llevan años participando en acciones de limpieza y prevención.
Darwin & Verne ha creado materiales específicos para los ayuntamientos adheridos a «Mi Pueblo Sin Basuraleza» o participantes en «1m² contra la Basuraleza». Estas piezas podrán ser compartidas por los propios municipios durante los meses de verano, cuando aumenta la afluencia de residentes y visitantes a playas, zonas rurales y otros espacios al aire libre. La intención es que los ayuntamientos dispongan de contenidos adaptados a sus canales de comunicación y puedan continuar sensibilizando sin abandonar el tono de la campaña.
De las redes sociales a la televisión
Por primera vez, dos de sus ejecuciones, «Cangrejo» y «Hormiga», han sido adaptadas como anuncios de 20 segundos para su emisión en cadenas generalistas. La ficha técnica de la campaña recoge un total de tres spots para televisión convencional y conectada, además de nueve píldoras destinadas a redes sociales y soportes digitales.
El salto supone trasladar a un medio masivo una idea construida inicialmente desde los códigos de internet. Su ritmo, su humor y su estética nacen del consumo rápido de imágenes en plataformas digitales, pero la brevedad de las piezas permite adaptarlas al formato publicitario televisivo sin alterar demasiado su identidad.

Las imágenes de los animales han sido generadas mediante herramientas de IA y transformadas posteriormente en piezas audiovisuales mediante animación y posproducción. La campaña no trata de esconder esa procedencia, sino que adopta de forma deliberada la apariencia algo extraña e imperfecta de muchos memes creados por usuarios con estas tecnologías.
La dirección general de la campaña corresponde a Alberto Martínez, con Carlos Sanz de Andino como presidente creativo. Pablo Caraballo y Gonzalo Calvo han asumido la dirección creativa, mientras que Irene Herrándiz y Alejandra Moreno forman el equipo creativo. La producción audiovisual ha estado a cargo de Lara Pombo y Pablo Goldberg.
Con esta nueva entrega, Darwin & Verne conserva la idea que ha sostenido «Si la naturaleza hablara…» desde 2024, pero amplía sus destinatarios y su presencia en medios. Los animales continúan poniendo voz a las consecuencias de la basuraleza, aunque ahora la campaña también se dirige a quienes recogen, colaboran y tratan de impedir que los residuos lleguen al entorno natural.













