Desde su creación en 2004 por el diseñador japonés Toru Suma, los Sonny Angels han trascendido su origen como pequeños juguetes decorativos para convertirse en un fenómeno global.
Estas figuras, de apenas 7 cm de altura, representan angelitos desnudos con alas en la espalda y cabezas decoradas con frutas, flores o elementos temáticos. Sin embargo, detrás de su apariencia adorable y su estética “kawaii” se encuentra una narrativa mucho más compleja que combina marketing, cultura pop y la psicología del coleccionismo.