El término nació en 2018 y hace referencia a la creación de nuevas identidades visuales muy similares entre sí diseñadas bajo un patrón común y que no tienen personalidad propia.
Quizá no hayas oído hablar sobre el blanding, pero muy probablemente lo hayas visto reflejado en las nuevas marcas de las grandes empresas. El término proviene del inglés bland, que se puede traducir al español como soso, insípido, insustancial, inexpresivo o aburrido; y hace referencia a una nueva tendencia que es cada vez más frecuente en el diseño actual.
El concepto fue definido por primera vez por los periodistas Thierry Brunfaut y Tom Greenwood en un artículo publicado en Fast Company bajo el título «The hottest branding trend of the year is also the worst». A lo largo del artículo definieron esta nueva tendencia y analizaron lo que suponía este concepto para el diseño de marca.