La marca presenta la segunda pieza de su campaña estacional 2026, desarrollada por Darwin & Verne y fotografiada por Eugenio Recuenco. La imagen continúa el reposicionamiento «Paradores. Para todos. Para todas» con una escena dedicada al placer, el descanso y el disfrute sensorial.

La campaña se articula a partir del juego verbal «Para____», una fórmula que permite asociar la marca a distintas actitudes, públicos y maneras de vivir la experiencia turística. Tras «ParacuriosoS», la pieza de primavera vinculada al descubrimiento y la exploración, Paradores sitúa ahora el foco en el verano desde una idea más sensorial: el placer de viajar sin prisa, descansar, comer bien, contemplar y dejar que el tiempo se ensanche durante unos días.
«ParahedonistaS» no plantea el verano como una postal literal de destino, playa o hotel, sino como una escena onírica. La imagen muestra a una figura femenina subida a un caballito de mar construido artesanalmente, suspendida en un universo submarino de tonos rosados, corales y dorados. El resultado se mueve entre la fantasía y lo tangible, con una estética que evita la representación turística convencional para trabajar desde la ensoñación, la teatralidad y el deseo.
La nueva ejecución mantiene así la lógica del reposicionamiento iniciado por Paradores, pero la traslada a un territorio más emocional. La campaña no habla únicamente de establecimientos, restaurantes o paisajes, sino de estados de ánimo. En esa lectura, Paradores se presenta como un lugar capaz de activar identidades distintas: para quienes buscan cultura, gastronomía, calma, historia, familia, celebración o, como propone esta pieza, placer.
Una campaña estacional construida desde la imagen
La serie vuelve a contar con Eugenio Recuenco, responsable de fotografiar las cuatro piezas estacionales de 2026. Su lenguaje visual, cercano a la construcción de mundos propios y a una sensibilidad entre lo pictórico, lo teatral y lo cinematográfico, permite a Paradores situarse en un territorio menos funcional y más aspiracional dentro de la comunicación turística.
Uno de los aspectos centrales de la campaña es la apuesta por la fotografía y por la construcción física de los escenarios. En un momento en el que buena parte de la comunicación visual se mueve hacia imágenes generadas o intervenidas digitalmente, Paradores, Darwin & Verne y Recuenco han optado por una producción basada en decorados, volúmenes, texturas, materiales y objetos realizados a mano. En «ParahedonistaS», esa decisión resulta especialmente visible en la escena submarina, los corales, el caballito de mar y la atmósfera cromática de la imagen.

La pieza no busca reproducir la realidad, sino construir una fantasía desde elementos físicos. Esa tensión entre artificio y materialidad es una de las claves visuales de la campaña: lo que se ve pertenece al mundo de la imaginación, pero ha sido producido desde el oficio, el decorado y el detalle.
“Con ‘ParahedonistaS’ queríamos que el verano no pareciera una postal, sino una sensación. La pieza habla del placer, pero no desde lo obvio, sino desde una imagen casi soñada, muy física y muy artesanal. Hay algo muy Paradores en esa forma de producir belleza desde el oficio, desde los materiales, desde el detalle y desde una idea de disfrute profundamente ligada al lugar”, explica Pablo Mendoza, director creativo de la campaña.











