Novelas hipertangibles: de las narrativas fluidas al objeto puramente impreso 

En plena época de pantallas y de información inmediata, aparecen narrativas creadas desde lo digital que eligen ser impresas y se resisten a la inmaterialidad de lo fluido, poniendo en valor el formato del libro en papel. 

 El libro, tal y como lo conocemos, se ha convertido en un medio más entre muchos. Una tecnología que convive con la mutabilidad de la información que navegamos en ordenadores y pantallas. En la gran mayoría de ocasiones, para llegar a ser un objeto material, un libro primero se concibe y se diseña en la dimensión digital: nace como documento sin cuerpo que puede adoptar distintas formas antes de llegar a ser un grupo de páginas impresas y encuadernadas. Esta cualidad híbrida ha transformado las narrativas en documentos fluidos, cambiantes e inmateriales. Como lectores, nuestra interacción con un texto puede suceder en diversas plataformas a la vez: quizás empecemos leyendo un libro en papel, para luego cambiar a la pantalla del ordenador o continuar haciendo scroll en la tablet y, mientras viajamos de un lugar a otro, acabar leyendo en la interfaz reducida de un smartphone (o incluso de un smartwatch para los más osados). 

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