La tipografía es la idealización de la escritura y por tanto tiende a desvanecer toda huella de la mano. Por eso, las especulaciones tipográficas que exploran lo manual suelen generar maravillosas paradojas. Lock se inscribe en esta línea creativa consistente en contraponer conceptos en principio antagónicos: alma caligráfica y factura industrial.
Diseñada por Mark Bloom y Diana Ovezea, Lock, la nueva propuesta de la londinense CoType Foundry, es pues el resultado de la fusión entre el estilo caligráfico de punta ancha y el diseño tipográfico digital. Se trata de la eterna y fructífera simbiosis entre lo manual y lo artificial.