En los últimos meses, nombres como Running Republic, Green Forest Wear, Circoolar o Run To Wear, que parecían encarnar el futuro sostenible del sector moda, han cerrado sus puertas. Detrás de estas caídas, según declaraciones recogidas por Modaes.com, se encuentra una mezcla de márgenes insuficientes, falta de inversión y un consumidor todavía reacio a cambiar sus hábitos.
El cierre de estas startups pone en jaque la narrativa de la sostenibilidad como ventaja competitiva. Según datos citados en Modaes.com, apenas el 10% de las startups de moda logran sobrevivir, y el porcentaje es aún menor en las que adoptan un enfoque sostenible.