• Nosotros
  • Contacto
  • Tienda
Öbjetto
Mússica
Advertisement
  • Login
  • Regístrate
Mi plan
Gràffica
  • Ilustración
  • Tipografía
  • Branding
  • Packaging
  • Suscríbete
  • Tienda
  • SHOWROOM

No hay productos en el carrito.

Sin resultado
Ver todos los resultados
Gràffica
  • Ilustración
  • Tipografía
  • Branding
  • Packaging
  • Suscríbete
  • Tienda
  • SHOWROOM

No hay productos en el carrito.

Sin resultado
Ver todos los resultados
Gràffica
Sin resultado
Ver todos los resultados

Jaime Rose de Candole, graduada en el IED Barcelona: «La IA se basa en lo que ya existe, no en lo que todavía está por descubrir»

Por Gràffica
05/05/2026
en Formación
Síguenos en Google

La diseñadora Jaime Rose de Candole, graduada en Graphic Design por el IED Barcelona, ha presentado en OFFF NXT su proyecto final de estudios, What the Trees Told Me, una instalación inmersiva que traduce datos biométricos y ambientales en una experiencia sensorial construida con textiles. Seleccionada como una de las diez estudiantes participantes en la plataforma de nuevos talentos del festival, De Candole reflexiona sobre la relación entre cuerpo, naturaleza y entorno urbano, y sobre el papel de la inteligencia artificial en una generación de diseñadores que empieza su carrera en plena transformación tecnológica.

Presentaste What the Trees Told Me en OFFF Barcelona dentro de NXT, la plataforma dedicada a nuevos talentos de escuelas de arte y diseño. Para quien no conozca el proyecto, ¿qué es exactamente, de qué trata y en qué contexto lo realizaste?

What the Trees Told Me es mi proyecto final en IED Barcelona, desarrollado dentro del brief Mapless Places, que nos animaba a explorar territorios intangibles o poco visibles. Durante mi investigación descubrí que, para 2050, el 70% de la población mundial vivirá en áreas urbanas, mientras que en 1950 esta cifra era justo al revés. Ese cambio me llevó a preguntarme qué estamos perdiendo a medida que nos desconectamos cada vez más de la naturaleza.

El proyecto explora si nuestro bienestar emocional y fisiológico refleja la salud de los entornos que habitamos. Toma la forma de un experimento autodirigido de ocho semanas: pasé cuatro semanas viviendo desconectada de todo en un bosque remoto y cuatro semanas en el centro de una ciudad, siguiendo las mismas prácticas diarias basadas en la naturaleza, como forest bathing, meditación frente al mar y caminar descalza, mientras recogía datos biométricos y ambientales.

Photographer using AI program turning text prompt into photos, retouching technique. Graphic designer text to image artificial intelligence generator transforming words into pictures. Camera B.

Formación en diseño gráfico en la era de las herramientas generativas: ¿qué cambia y qué no?

Som Grau lleva a las instituciones la reivindicación de los diseñadores pre-Bolonia

Más

El resultado es una instalación inmersiva llamada The Forest of Fabric, donde estos datos se traducen en una experiencia sensorial y espacial a través de textiles. Cada cinta representa una métrica diferente, como la frecuencia cardíaca, el sueño, la contaminación acústica o la calidad del aire, siguiendo la lógica de un gráfico de barras. Aunque el proyecto está basado en datos, también está profundamente ligado a la experiencia humana. La intención era crear algo que se pudiera recorrer y sentir, no solo observar, haciendo tangible la relación invisible entre el cuerpo y el entorno.

El proyecto parte de una pregunta muy concreta: si nuestro bienestar emocional y fisiológico refleja la salud del entorno que habitamos. ¿De dónde nace esa inquietud y qué te llevó a convertirla en tu proyecto final de estudios en el IED Barcelona?

Habiendo crecido en el campo y viviendo ahora en el centro de una ciudad, he experimentado un cambio bastante grande, no solo en mi estilo de vida, sino también en mi relación con la naturaleza y en cómo me siento en estos dos entornos. Ese contraste me hizo preguntarme si esta diferencia era simplemente subjetiva o si realmente existía una relación medible entre mi cuerpo y el entorno que me rodea.

Durante el proceso de investigación, mientras todavía estaba definiendo la dirección del proyecto, empecé a entender que la calidad de un entorno puede influir directamente en los beneficios que obtenemos de él. Me di cuenta de que los espacios verdes urbanos o creados por el ser humano no siempre ofrecen las mismas cualidades restaurativas que los entornos más naturales y menos intervenidos, muchas veces debido a la falta de biodiversidad y a ecosistemas menos resilientes como consecuencia de la intervención humana.

Sumado al rápido cambio hacia estilos de vida cada vez más urbanos, esto me hizo ver que era un tema importante a explorar, tanto para generar conciencia como para encontrar una manera de comunicarlo más allá de la investigación, de forma que la gente pudiera realmente conectar con ello.

Durante ocho semanas realizaste un experimento personal en dos entornos muy distintos: cuatro semanas en un bosque remoto y cuatro semanas en un contexto urbano. ¿Cómo fue ese proceso de investigación y qué implicaba registrar cada día datos de tu propio cuerpo y del entorno?

Sinceramente, no era consciente de la cantidad de trabajo en la que me estaba metiendo cuando diseñé la estructura del experimento de ocho semanas. Básicamente me metí en un Groundhog Day durante dos meses.

Cada día seguía la misma estructura, centrada en seis prácticas basadas en la naturaleza, como forest bathing, meditación frente al mar, caminar descalza y terapia hortícola. Estas prácticas se convirtieron en una forma de conectar activamente con el entorno en ambos contextos, al mismo tiempo que me daban una base consistente para recoger los datos.

Registraba datos biométricos de mi cuerpo, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el sueño o los niveles de oxígeno en sangre, así como datos ambientales como la contaminación acústica, la calidad del aire o la presencia de basura visible. Esto hacía que cada día tuviera una parte de experiencia física con el entorno y otra más analítica, documentando y registrando lo que estaba ocurriendo, tanto en mí como a mi alrededor.

Equilibrar la experiencia subjetiva con los datos objetivos se convirtió en una parte clave del proceso. No se trataba solo de recopilar información, sino de observar cómo esas dos capas, lo que sentía y lo que se medía, empezaban a alinearse o a divergir con el tiempo.

Una de las partes más interesantes del proyecto es la traducción de esos datos biométricos y ambientales en una instalación física hecha con telas e hilos. ¿Cómo pasaste de los números a una experiencia sensorial que se puede recorrer, mirar y sentir?

Recuerdo que fui a la Milan Design Week con el Glitch Camp de IED en un momento clave de mi tesis, cuando todavía estaba intentando encontrar una forma de visualizar los datos. Me encontré con un edificio cubierto de telas de distintos colores y me llamó muchísimo la atención el impacto visual que generaban juntas. Aunque esas piezas no tenían un significado concreto, empecé a imaginar que cada una podía representar un dato.

Como el proyecto no trata solo de datos, sino también de experiencia humana, quería crear algo que el público pudiera vivir, no solo entender. Me atrajo especialmente la simplicidad del gráfico de barras como sistema visual, porque me permitía mapear las variaciones de los datos de una forma estructurada y fácil de leer.

A partir de esa inspiración de Milán, traduje cada métrica a un lenguaje textil. Cada color representa un conjunto de datos distinto, mientras que la longitud de cada cinta refleja la escala de esa métrica. Las cintas me permitieron construir un entorno que la gente puede recorrer, en lugar de algo que simplemente se observa. Al final, el objetivo no era solo visualizar los datos, sino crear un espacio donde se pudieran experimentar.

Fuiste una de las diez estudiantes seleccionadas para presentar tu proyecto en OFFF NXT. ¿Cómo viviste esa experiencia y qué crees que hacía diferencial a tu propuesta frente a otros proyectos presentados en el festival?

Ser seleccionada para presentar en OFFF NXT fue una oportunidad increíble. Ver la variedad de proyectos fue muy inspirador y, obviamente, un poco intimidante, pero también me hizo reflexionar sobre qué hacía que mi proyecto destacara.

Sinceramente, parte de ello puede ser que no había mucha gente lo suficientemente «loca» como para desestabilizar completamente su vida por un proyecto de fin de carrera. Pasé un mes viviendo off-grid, sin electricidad ni interacción humana, lo que llevó el proyecto mucho más allá de algo conceptual, convirtiéndolo en una experiencia totalmente vivida.

Más allá de que probablemente parecía un poco loca, creo que lo que hace que el proyecto destaque es lo humano que es. Además de la instalación, creé un documental que muestra el detrás de cámaras del experimento, enseñando la parte emocional que hay detrás de los datos.

Al presentar el proyecto, esto hacía mucho más fácil conectar con la gente, porque no se trataba solo de información, sino también de mi experiencia. Esa combinación de datos y narrativa personal me permitió conectar con el público a un nivel más emocional, que era justamente una de mis intenciones principales.

Estás iniciando tu carrera en un momento de transformación enorme para las artes visuales, con la inteligencia artificial cambiando herramientas, procesos y expectativas. ¿Cómo ves el futuro para una diseñadora recién graduada y qué papel crees que puede tener la IA en tu forma de trabajar?

Creo que mi generación está en una posición bastante única, porque tenemos acceso a herramientas que nos permiten ser increíblemente productivos y generar resultados muy avanzados en muy poco tiempo. La IA ha hecho el diseño mucho más accesible, y nos permite explorar ideas, automatizar procesos repetitivos y materializar conceptos a una velocidad que antes no era posible.

Pero eso también conlleva una cierta responsabilidad. Tener acceso a respuestas no significa necesariamente que tengamos la experiencia para entenderlas o cuestionarlas. Como diseñadores junior, seguimos desarrollando esa intuición a través del ensayo y error, algo que la IA no puede replicar. Existe el riesgo de empezar a depender de los resultados sin cuestionarlos, o incluso de formular las preguntas de manera que obtengamos la respuesta que queremos, en lugar de la que necesitamos.

Me hace pensar en la idea de Newton de «estar sobre los hombros de gigantes», es decir, que todo el conocimiento se construye a partir de años de experimentación, errores y experiencia acumulada. La IA nos da acceso inmediato a ese conocimiento, pero no sustituye el proceso de desarrollar nuestra propia perspectiva dentro de él.

Por eso, para mí es importante no perder el espacio para equivocarnos, ni sentir que todo tiene que ser perfecto solo porque las herramientas son tan avanzadas. La IA se basa en lo que ya existe, no en lo que todavía está por descubrir. Si dependemos demasiado de ella, corremos el riesgo de limitar nuestro pensamiento en lugar de expandirlo.

Al final, se trata de encontrar un equilibrio. La IA debería abrir posibilidades, no cerrarlas. Si te sugiere una dirección, sigue siendo importante cuestionarla, ir en otra dirección si hace falta y confiar en tu propio criterio. Ahí es donde surgen la individualidad y las nuevas ideas.

+ Artículos

Photographer using AI program turning text prompt into photos, retouching technique. Graphic designer text to image artificial intelligence generator transforming words into pictures. Camera B.
Formación

Formación en diseño gráfico en la era de las herramientas generativas: ¿qué cambia y qué no?

Por Gràffica
Formación

Som Grau lleva a las instituciones la reivindicación de los diseñadores pre-Bolonia

Por Gràffica
20231120_DiMad_BID23
Concursos

La Bienal Iberoamericana de Diseño unirá por primera vez su convocatoria profesional y el Encuentro BID de Enseñanza y Diseño

Por Gràffica
Formación

¿Quién te enseña a diseñar? Del aula al estudio: por qué los profesores importan más que nunca en la formación en diseño gráfico

Por Gràffica
Formación

Inscríbete en el webinar de BRANDFY y descubre cómo desarrollar un proyecto de branding con inteligencia artificial

Por Gràffica
Formación

Som Grau lleva al DHub la situación de los diseñadores gráficos pre-Bolonia

Por Gràffica
Universo Digital

Cuando la justicia obliga a diseñar bien

Por Gràffica

Un tribunal de Nuevo México ha ordenado a Meta modificar funciones concretas de Instagram y Facebook después de considerar probado...

Leer

¿Quién es Eiko Ishioka?

¿Sabes que Robert Capa nunca existió? La historia del engaño que creó a un mito de la fotografía

Instagram renueva su identidad, pero conserva intacto su diseño adictivo

El Festival de Cine Francés de Málaga observa el presente a través de diez historias

  • Ilustración
  • Tipografía
  • Branding
  • Packaging
  • Suscríbete
  • Tienda
  • SHOWROOM
Aviso legal | Política de Privacidad y cookies | Condiciones de compra

© 2026 graffica.info

Sin resultado
Ver todos los resultados
  • Nosotros
  • Contacto
  • Tienda
  • Login
  • Únete
  • Carrito

© 2026 graffica.info

¡Hola de nuevo!

Entra en tu cuenta abajo

¿Has olvidado tu contraseña? Únete

¡Crea una nueva cuenta!

Rellena el formulario de abajo para registrarte

Se requieren todos los campos Entrar

Recupera tu contraseña

Por favor, pon tu usuario o email para restablecer tu contraseña

Entrar
Sin resultado
Ver todos los resultados
  • Nosotros
  • Contacto
  • Tienda
  • Login
  • Únete
  • Carrito

© 2026 graffica.info