Cada cierto tiempo hay temas a los que es necesario regresar. No por insistencia, sino por responsabilidad. La tipografía es uno de ellos. Un territorio en permanente transformación que, lejos de agotarse, se redefine constantemente al ritmo de la tecnología, los contextos culturales y las formas de comunicación contemporáneas.
Gràffica 41 retoma este tema diez años después del inicio de la revista en papel. Es la tercera vez que se aborda en una década, pero probablemente sea la primera en la que se hace con una mirada decididamente orientada hacia el presente y, sobre todo, hacia el futuro. Porque hablar de tipografía hoy implica asumir una tensión constante entre tradición e innovación. Entre una disciplina profundamente arraigada en la historia y un campo que está siendo redefinido por nuevas herramientas, nuevos sistemas y nuevas formas de uso.
Así, Gràffica 41 reúne a algunas de las fundiciones más influyentes del panorama internacional y se acompaña de piezas editoriales que amplían la experiencia más allá de la propia revista.
El número incluye entrevistas con Sharp Type, Typotheque, Contrast Foundry, DSType, Monotype y Rosetta, ofreciendo una visión directa de cómo se está construyendo hoy la tipografía a escala global. Desde proyectos desarrollados para plataformas como YouTube hasta sistemas tipográficos de enorme complejidad capaces de adaptarse a múltiples lenguas y contextos culturales.
Entre ellos destaca Zed, desarrollado por Typotheque: una tipografía concebida como un sistema global, con cientos de estilos y soporte para más de 250 idiomas, incluyendo braille e iconografía. Un proyecto que refleja hasta qué punto la tipografía ha dejado de ser solo forma para convertirse en infraestructura.
Esta edición incluye además el espécimen de Zed, un cuaderno de 80 páginas que permite explorar en profundidad este desarrollo y que convierte la revista en un objeto editorial más amplio, pensado también para ser consultado y utilizado.
En paralelo, María Ramos se adentra en uno de los aspectos más complejos del diseño tipográfico contemporáneo: las licencias. Un sistema que condiciona su uso y distribución y que hoy resulta más difícil de entender que nunca.
La dimensión histórica aparece en los textos de Berta Ferrer y José María Ribagorda, que revisan el pasado desde una perspectiva actual, mostrando cómo la tipografía siempre ha estado vinculada a la tecnología y cómo cada avance ha transformado su práctica.
El salto hacia adelante lo plantea Octavio Pardo con un texto que anticipa un cambio de paradigma: de la tipografía como dibujo a la tipografía como sistema. «Voy a hablar de un futuro», advierte al inicio, situando al lector ante un escenario donde los parámetros y la lógica computacional adquieren un papel central.
Ese presente en transformación se amplía con la mirada de Ana Moliz y Vicente Ortíz, que trazan un mapa cosmopolita de la tipografía contemporánea. Un recorrido por fundiciones, tendencias y movimientos que muestran cómo la tipografía se ha convertido también en un vehículo cultural y social.
La revista amplía además su foco geográfico con el reportaje de Elina Pérez Urbaneja, escrito desde Venezuela, que analiza el panorama tipográfico latinoamericano y pone en valor un ecosistema en crecimiento que hasta ahora había permanecido en segundo plano.
El recorrido se cierra con una cuestión esencial en la práctica profesional: la gestión tipográfica. A través de FontBase y del testimonio de su fundador, Dominik Levitsky, que escribe desde Ucrania, se aborda una realidad cotidiana que suele pasar desapercibida hasta que se convierte en un problema. «No sabes que necesitas un gestor de fuentes hasta que lo necesitas».
A todo ello se suma una edición especialmente significativa. Gràffica cumple diez años en papel, y este número es una celebración de ese recorrido y un agradecimiento a todos nuestros suscriptores todos estos años. Por eso la revista viene acompañada de regalos para ellos.
Junto a la revista, los suscriptores activos en el momento del lanzamiento reciben el nuevo Type Book 02, comisariado por Pedro Arilla, que reúne más de 100 fundiciones y alrededor de 400 estilos tipográficos en una herramienta de consulta única. Para quienes no eran suscriptores en esa fecha, este volumen estará disponible de forma de pack conjunto o el Type Book de forma unitaria en la tienda.
Una publicación que no solo revisita la tipografía, sino que intenta entenderla desde el presente para proyectarla hacia el futuro.
Y que, probablemente, volverá a agotarse.
