Figma se enfrenta a una demanda colectiva presentada en el Tribunal de Distrito del Norte de California, donde se acusa a la plataforma de utilizar archivos de diseño privados de sus usuarios para entrenar modelos de inteligencia artificial sin informarles ni obtener su consentimiento. La denuncia, interpuesta el 21 de noviembre, describe un supuesto acceso a diseños, imágenes, textos, capas, metadatos y otros materiales confidenciales con el objetivo de nutrir herramientas de IA generativa integradas en la plataforma.
Según la demanda, Figma habría inscrito “automáticamente” a los usuarios en un programa que permitía aprovechar sus archivos para el entrenamiento de modelos, pese a que la empresa había asegurado durante años que “sus datos no serían utilizados para los propios fines de la compañía, incluyendo el entrenamiento de IA”. Los demandantes sostienen que esto habría permitido a Figma acceder a “secretos comerciales” y a propiedad intelectual sensible procedente de grandes corporaciones y estudios de diseño que utilizan la plataforma en su trabajo diario.