Un estudio de Stanford sitúa el diseño gráfico entre las ocupaciones más expuestas a la inteligencia artificial y detecta una caída de la contratación de trabajadores de 22 a 25 años en ese grupo. Los datos no permiten medir cuánto empleo ha perdido específicamente la profesión, pero sí señalan una transformación relevante: el diseño puede seguir produciendo más imágenes mientras reduce sus puertas de entrada.
Foto: Magnific sin IA
El diseño gráfico no está desapareciendo. Nunca se han producido tantas imágenes, interfaces, campañas, presentaciones, publicaciones y contenidos para marcas. Lo que empieza a cambiar es la relación entre ese volumen de producción y el número de diseñadores necesarios para realizarlo.