Ashler, el estudio de los diseñadores Elena Ramírez y Octavio Pardo, presenta «Drunken Master», una fuente variable que es una fiesta en movimiento de varios siglos de diseño tipográfico.
En tipografía, la imaginación y la originalidad no tienen por qué residir necesariamente en estirar las formas hasta los límites de la legibilidad o tratar de romper de raíz con la tradición (si esto fuera posible). Los caminos de la experimentación tipográfica son inescrutables.