Cas Holman se dedica a jugar. Literalmente. Es diseñadora de objetos para un público muy exigente: los niños y las niñas. Crear para la infancia solo tiene una única restricción: que no existen las normas. Holman no entiende de instrucciones ni comodidad; para ella, jugar es una manera de formar a ciudadanos/as que, el día de mañana, tengan una conciencia crítica y una gran capacidad de adaptación a los cambios. Así es cómo lo hace ella.