Frente a una Barcelona donde los comercios de siempre se convierten en franquicias, las viviendas en activos y los barrios en decorados, Boc.Studio defiende que la identidad de un club de barrio no debe sustituirse, sino rehabilitarse. Su trabajo para el CE Europa conserva la memoria gráfica de la entidad, actualiza el escudo e incorpora una tipografía propia desarrollada por Murri Studio.
El CE Europa ha presentado una nueva identidad visual coincidiendo con el centenario del escapulario, la franja azul que atraviesa su camiseta desde 1926 y que ha terminado dando nombre a su afición. El proyecto ha sido desarrollado por Boc.Studio, estudio barcelonés codirigido por Jordi Canals y Oriol Bada, y parte de esta premisa: «Rehabilitar, no rediseñar».
La expresión contiene una posición sobre el diseño, pero también sobre la ciudad. Boc.Studio vincula la transformación de la imagen del club con una Barcelona en la que los negocios de proximidad desaparecen, los barrios pierden parte de su carácter y muchas identidades terminan adoptando los mismos códigos visuales.
El Europa, fundado en Gràcia en 1907, es uno de los diez clubes que participaron en la primera edición de la Liga española y conserva una relación especialmente estrecha con su entorno.
El trabajo empieza en el escudo, creado en 1915 por el pintor y antiguo jugador del club Jacint Olivé. Su estructura reúne una portería, un balón y tres franjas azules que remiten a la primera equipación conocida del Europa, anterior a la incorporación del escapulario.
El trabajo de Boc.Studio se ha concentrado en racionalizar las geometrías, corregir proporciones, ordenar los espacios interiores y resolver las inconsistencias acumuladas por décadas de reproducciones. La portería y el balón se han reconstruido geométricamente, la tipografía interior se ha redibujado y la silueta se ha reforzado mediante un contorno dorado más estable.
Murri Studio, por su parte, ha dibujado una tipografía exclusiva introduciendo la forma del escapulario dentro de las letras y los números. La fuente se utilizará en los dorsales de los equipos y actúa como una extensión tipográfica del uniforme. El diseño corresponde a Marc Blanes y Clara Faner, mientras que la fotografía del proyecto ha sido realizada por Àlex Martínez.
Boc.Studio ha desarrollado una herramienta generativa que convierte las bandas del escapulario en ondas, tramas y composiciones variables. Cada partido, cada gol o cada temporada puede producir una configuración diferente. Así, la marca se puede adaptar a carteles, bufandas, adhesivos, contenidos digitales, equipaciones y piezas destinadas a circular por las calles y los bares de Gràcia.
El nuevo sistema fija el azul marino, el dorado y el blanco roto como colores principales, integra el balón dentro de esa misma paleta y prepara el emblema para funcionar tanto en una como en tres tintas. El objetivo es que conserve su legibilidad desde una fachada o una bandera, y también en un bordado, un móvil o un icono de apenas unos píxeles.
