El BAS Museum reúne obras de estudio de artistas como Okuda San Miguel, Escif, Aryz, Dulk, Felipe Pantone, Mina Hamada, Kenor, Os Gêmeos, Vhils, Bordalo II, Javier Mariscal, Sixe Paredes o PichiAvo, entre otros.

Barcelona suma un nuevo espacio dedicado al arte urbano. BAS Museum, ubicado en el Carrer de la Carabassa, 10, en Ciutat Vella, nace con la voluntad de reivindicar una práctica artística que durante décadas ha crecido en la calle y que hoy forma parte de la cultura visual contemporánea.
Bajo el lema “Nacido en la calle, hecho para la ciudad”, el museo plantea una lectura del arte urbano alejada de los prejuicios que lo han asociado únicamente al graffiti o a la intervención no autorizada. Su propuesta busca situarlo como una disciplina con valor cultural, creativo y social, vinculada a la ciudad, al espacio público, a la imagen, al diseño y a las formas actuales de expresión visual.
La iniciativa surge de un proyecto familiar y de la colección reunida durante años por un coleccionista interesado en la escena urbana. Su objetivo es acercar esta práctica a nuevos públicos y ofrecer un contexto estable para artistas nacionales e internacionales que han desarrollado buena parte de su lenguaje desde el muro, la calle, el muralismo, la pintura de estudio o la intervención gráfica.

una colección permanente con más de 26 artistas
La colección permanente de BAS Museum reúne más de 30 obras de estudio de más de 26 artistas urbanos, distribuidas en siete salas temáticas. El recorrido no se organiza desde una lógica puramente formal, sino a partir de conceptos que permiten relacionar obras, discursos y lenguajes.
Entre los artistas presentes figuran Okuda San Miguel, Escif, Aryz, Dulk, Felipe Pantone, Mina Hamada, Kenor, Os Gêmeos, Vhils, Bordalo II, Javier Mariscal, Seth, Dran, Ledania, Rubén Martín, Sebas Velasco, Sixe Paredes o PichiAvo, entre otros.
El recorrido aborda cuestiones como la crítica social, la identidad, la memoria, el territorio, el juego como impulso creativo, la cultura popular, la abstracción, el ritmo visual o la reinterpretación contemporánea de símbolos e imaginarios colectivos. En esa selección conviven artistas muy vinculados al muralismo con creadores que han trasladado su lenguaje al estudio, la instalación, la pintura, la escultura o el objeto.

del muro al museo
La aparición de BAS Museum se inscribe en un proceso más amplio: el desplazamiento del arte urbano desde el espacio público hacia museos, centros de arte, galerías, ferias y colecciones. No se trata solo de trasladar obras de la calle a una sala, sino de revisar cómo una práctica nacida en los márgenes ha ido ganando reconocimiento dentro de la cultura visual contemporánea.
En Gràffica hemos seguido esa evolución a través de artistas, exposiciones y proyectos relacionados con el street art, desde la relación de Okuda con el espacio público hasta el trabajo de Escif en el muralismo contemporáneo, la proyección internacional de PichiAvo o la consolidación de Felipe Pantone como una de las figuras más reconocibles en la intersección entre arte urbano, geometría, tecnología y percepción visual.
BAS Museum parte precisamente de esa tensión entre calle e institución. Su propuesta no busca desligar el arte urbano de su origen, sino ofrecer un marco para observarlo con distancia, contexto y continuidad. Allí donde la calle aporta fricción, espontaneidad y contacto directo con la ciudad, el museo permite detener la mirada, leer los procesos y conectar trayectorias que a menudo aparecen dispersas en el espacio público.

la exposición temporal de Nevile.143
Además de su colección permanente, BAS Museum presenta actualmente Nevile.143, una exposición de Ferran Castellnou. La muestra, titulada Explorar-se, plantea una aproximación introspectiva entre la herencia del grafismo, el graffiti y la pintura contemporánea.
Castellnou, nacido en Medellín en 1992 y establecido en Barcelona desde 1996, ha trabajado desde distintos territorios visuales: arte gráfico, pintura mural, graffiti, serigrafía, tatuaje y pintura de estudio. En esta exposición, el artista sintetiza parte de ese recorrido en un lenguaje marcado por símbolos, fragmentos de texto, figuras esquemáticas, manchas de color y una línea directa, casi espontánea.
La muestra se centra en emociones, memoria y transformación personal. Sus obras se mueven entre lo urbano y lo pictórico, entre la intuición del trazo y la construcción de una identidad visual reconocible.

Barcelona como escenario del arte urbano
BAS Museum también quiere poner en valor el papel de Barcelona dentro de la historia reciente del arte urbano. La ciudad ha sido durante décadas un territorio relevante para esta escena, tanto por la actividad de artistas locales como por su capacidad para atraer a creadores internacionales.
Barrios como el Raval, Gràcia o Poblenou han funcionado durante años como espacios de experimentación visual, con muros, persianas, solares y fachadas convertidos en soportes de una cultura gráfica en constante transformación. La creación de un museo dedicado al arte urbano en Ciutat Vella introduce una nueva capa en esa relación entre ciudad, imagen y espacio público.
Más allá de las exposiciones, BAS Museum plantea una programación orientada al encuentro con el público, con visitas guiadas, talleres, charlas, proyectos culturales y colaboraciones con artistas, expertos y entidades culturales. El recorrido tiene una duración aproximada de 45 minutos y está pensado como una primera aproximación al arte urbano desde sus lenguajes, sus referentes y sus conexiones con la ciudad contemporánea.
En un momento en el que el arte urbano circula entre la calle, la galería, el museo, el mercado y la cultura digital, BAS Museum propone una parada concreta en Barcelona para observar cómo una práctica nacida en el espacio público ha pasado a ocupar también un lugar dentro de los relatos institucionales del arte contemporáneo.













