Poder hablar con una figura como America Sánchez siempre es un verdadero honor. Conversar con él es hacerlo con alguien sumamente cercano y entrañable, casi como si lo pudieras tocar, a pesar de la distancia que marca el teléfono. Su aportación a la historia del diseño es extensa, rica y variada; no solo por su legado gráfico, sino por su maestría como formador y divulgador. America es uno de los grandes pilares que cimentaron la enseñanza de diseño en España a finales de los 60 y lo hizo aprendiendo al mismo tiempo que enseñaba. Hoy nos lo cuenta en un viaje a sus orígenes como diseñador y como docente.
curiosidad
Me dediqué al diseño por curiosidad; me pareció un mundo muy interesante para pasarlo bien. Es como cuando incorporé a mi vida el baile. Durante 10 años también me dediqué a bailar salsa.