Škoda se une a la oleada de marcas de coches que han renovado su identidad visual después de la pandemia. El fabricante de coches checo ha renovado su lenguaje de diseño con un cambio que destaca por el lanzamiento de un nuevo logotipo y por la utilización de un tono de verde diferente al tradicional. Se trata del mayor cambio visual de la marca en los últimos 30 años y los dirigentes han afirmado que con ello buscan un «impulso hacia la modernización».