El primero habla de algo que parece sencillo pero que no practicamos tanto como pensamos: dudar. Poner en cuestión lo que damos por hecho, no asumir que sabemos exactamente lo que está pasando, mirar las cosas desde otros lugares antes de decidir. El segundo propone otra idea que también me interesa mucho: aceptar que podemos perdernos cosas. No estar en todo, no querer llegar a todo, no participar en todas las carreras. Frente al FOMO, ese miedo permanente a quedarse fuera, el JOMO reivindica precisamente el gusto de perderse cosas. Entre dudar y perderse cosas he tenido bastante material para pensar. Y seguro que tú también.