Laia Guarro dirige un estudio de diseño en Barcelona desde donde ayudan a empresas a comunicarse gráficamente de manera efectiva y creativa.
Parece que Laia no iba para diseñadora. Lo suyo era la ingeniería, los productos, incluso de pequeña, dice, que quería ser escultora y artista, seguramente inducida por el olor a madera que sentía cada día en el negocio familiar.