El Palacio Quintanar moviliza al sector creativo ante su posible cierre como centro cultural

El Palacio Quintanar de Segovia, centro de referencia para la creación contemporánea, el diseño, el arte y la cultura visual, podría cambiar su uso actual para albergar oficinas de la Diputación y el Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana Manuel González Herrero. Un manifiesto ciudadano reclama en Change.org mantener su actividad cultural y pide apoyos para frenar una decisión que pondría en riesgo quince años de programación pública.

En el año 2025, los más de 40.000 visitantes que entraron en el Palacio Quintanar pudieron disfrutar de 200 actividades, entre exposiciones, talleres didácticos, mesas redondas, conferencias, cine y conciertos. Un programa amplio y multidisciplinar, cuya buena recepción entre el público local y su reflejo en los medios de comunicación nacionales prueba el acierto de su formato y su capacidad de democratizar la cultura.

Único emblema cultural de la Junta de Castilla y León en la ciudad, tras 15 años siendo un Centro de Creación, Arte e Innovación, la noticia de estos días es su inminente liquidación a manos de la Diputación de Segovia. Con el objetivo, como ha declarado su diputado de cultura, de destinarlo a albergar las oficinas de su departamento y el Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana Manuel González Herrero.

Es asombrosa la frivolidad con la que los políticos son capaces de destruir lo que a una comunidad le ha costado tanto construir. Porque al margen de la ejemplar gestión de su director, Gianni Ferraro, el Palacio de Quintanar, su vitalidad y su inserción en la sociedad segoviana es un logro colectivo. Es un lugar que siente como suyo, una infraestructura cultural que no está dispuesta a perder. Lo prueban las dos mil firmas (en una ciudad de 50.000 habitantes) que ha recibido en 24 horas una plataforma de apoyo.

Los objetivos explícitos de la operación causan sonrojo: ahorrar dinero trasladando unas oficinas que “llevan años costando mucho al erario público” (algo que sin embargo no importó nada cuando se trasladaron de la Diputación al edificio donde están). Y alojar un Instituto de cultura tradicional, desde luego tan respetable como la cultura moderna, aunque probablemente esta ciudad necesite más modernizarse que ahondar en la tradición. Pero dejando de lado estas consideraciones, lo importante, lo inaceptable es que estos planes se lleven a cabo a costa de un proyecto consolidado, que ha demostrado funcionar y que nos ha aportado tanto a todos. Cuando el mencionado diputado asegura que aun con los despachos y el Instituto seguirá habiendo actividad cultural nos quiere tomar el pelo, porque ni queda espacio para ello ni ha esbozado un mínimo programa u objetivos, como ha hecho con el resto del plan.

En el último programa del partido político que gobierna tanto la Diputación como la Junta puede leerse exactamente esto: “Impulsaremos las programaciones expositivas de nuestros museos, incluidos los museos regionales (…) así como de otros espacios culturales, como el Palacio Quintanar en Segovia”. Exigimos pues a nuestros gobernantes algo tan elemental como que cumplan con la palabra dada.

La política existe para mejorar la vida de los ciudadanos y es más respetada cuanto más atiende a sus demandas. La arbitrariedad y las contradicciones de los políticos generan desafección y sospecha.

Los abajo firmantes, que hemos conocido como público o como participantes, desde otras instituciones, de cerca o de lejos las actividades del Palacio Quintanar, ante la escandalosa situación arriba descrita, demandamos de la Diputación que busque otro emplazamiento para sus proyectos y a la Consejería de Cultura de la Junta que no ceda el uso del Palacio para unos fines que desmerecen los que ha alentado durante años.

El manifiesto puede apoyarse a través de la petición «En defensa del Palacio Quintanar, Centro de Innovación para el Arte y la Cultura Moderna», disponible en Change.org.


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