Diseño de la Comunicación Gráfica: Un futuro dinámico, expansivo y parasitario, por Peter Hall
OPINIÓN — PETER HALL
Durante más de una década, ha habido quienes han estado prediciendo la desaparición de la profesión del diseño gráfico. Un momento destacado en el Reino Unido fue en una conferencia en 2008 cuando el tan querido profesor de diseño estadounidense Richard Buchanan dijo que la ‘ventana de oportunidad’ del diseño gráfico estaba a punto de cerrarse, porque: (a) otras personas pueden hacer lo que hacen los diseñadores gráficos por menos dinero, (b) los diseñadores gráficos han sido demasiado insulares e ignorados en áreas clave de la sociedad, los negocios y el gobierno, y (c) un público crítico responsabilizaría al diseño gráfico por «llenar más basureros y vertederos que cualquier otra profesión» (ver el relato de Rick Poynor sobre este momento en Eye Magazine, otoño de 2008).
Como educador y escritor de diseño que vive en Londres, en medio de la agitación política y la creciente inquietud en torno a la emergencia climática, creo que el primer y último punto de Buchanan se ha vuelto aún más profético y urgente en los últimos diez años. El diseño gráfico en el sentido tradicional de crear material publicitario comercial, promocional y comunicativo puede llevarse a cabo por cualquiera con un ordenador y una impresora, y su legado de vertedero —y su implicación directa con la deforestación, la basura, el consumo y, por lo tanto, el consumo de combustibles fósiles, así como el cambio climático— se ha convertido, al menos, en una mancha vergonzosa para la profesión. Pero el segundo punto de Buchanan —el que los diseñadores gráficos han sido demasiado insulares y que se han quedado fuera del radar para ser útiles en áreas clave de la sociedad—, está posiblemente obsoleto. De hecho, diría que la transformación de la disciplina —anteriormente conocida como diseño gráfico—, en los últimos diez años es la evidencia de que su futuro es prometedor e importante.
Desde mi punto de vista, como director de un gran curso de pregrado en Central Saint Martins —donde las solicitudes de ingreso de 2019 han estado en su punto más alto desde que comencé en 2015—, el campo de la comunicación visual o el diseño de la comunicación gráfica se está expandiendo a áreas inimaginables para el grafista profesional de mediados y finales del siglo XX.