DOMO-A es blanco, silencio, datos, creatividad

DOMO-A

DOMO-A nunca ha estado en la Antártida, pero les gusta imaginar su blancura. Este estudio creativo está formado por Xavier, Nik, Virginia, Fernando y Cecília. Los descubrimos en el Blanc de este año, donde nos cautivaron con su planteamiento en el momento de iniciar un proyecto. Hoy hacemos de eje de transmisión para compartir su filosofía.

DOMO-A from DOMO-A on Vimeo.

«No nos gusta decir que hacemos logos, web, o que trabajamos cualquier formato concreto… No hacemos objetos, hacemos identidad», explica Cecília Bofarull, directora creativa en DOMO-A. «Cada uno de vosotros una vez visto este vídeo, habréis llenado nuestra página en blanco. La identidad busca la posibilidad de tener una experiencia».

«DOMO-A es blanco, silencio, datos, creatividad y muchas ganas de hacer las cosas bien. La creatividad es transmitir una idea al otro, para que esta otra persona la vista con su propia experiencia».

DOMO-A empezó con el blanco, mucho blanco. «De hecho costaba convencer a los clientes de tanto blanco, pero poco a poco con paciencia y pedagogía hemos podido seguir una línea muy limpia y minimalista. Evitando lo superfluo, buscando la máxima funcionalidad».

Para DOMO-A el blanco representa «la pulsión creativa justo antes de pasar a la acción». Esa página en blanco contiene «todas las posibilidades, toda la tensión. Abordar el blanco es para DOMO-A encontrar este «equilibrio entre el gesto y el marco». Y eso es precisamente el diseño para este estudio creativo.

La complicación está en explicar esto a un cliente. La solución de DOMO-A pasa por incorporar una pedagogía en el diseño. «Hacer un esfuerzo para explicar el proyecto, buscar un discurso adaptado a cada cliente que nos permita defender este espacio de equilibrio». El diseño es entendido como funcionalidad y queda al servicio de una identidad. «Si hay una estética DOMO-A es esa. Todos los elementos que no participan en la construcción de identidad o funcionalidad son descartados».

El blanco también tiene su interés como espacio real, no solo como concepto. «Nos gusta viajar mentalmente a ese blanco, este espacio es un paisaje que para nosotros está representado por la Antártida. Una página en blanco de 14.000 km², un laboratorio y un termómetro para detectar la salud del planeta. Es una página aún por escribir a todos los niveles; social, científico, artístico…».

Y en cuanto al equipo de DOMO-A, este no es nada jerárquico. «Todos aportan y quieren crecer juntos», explica Cecília. «Todos intervienen en los proyectos, aunque cada uno se responsabiliza más de unas cosas. Xavi es el Director de Arte, el soñador, el que piensa más allá de los números y las posibilidades, no tiene límites y se proyecta en el infinito. Nik es Diseñador Gráfico y maquetador web. Es el orden, la armonía, la metodología y se encarga más de los proyectos web/digitales. Virginia es diseñadora industrial y gráfica, es el aire fresco, el buen gusto y la elegancia. Lleva los proyectos de editoriales, corporativos, etc. Fernando es nuestro chico nuevo de la oficina, es de Villafáfila. Por ahora nos hace de soporte en algunos proyectos concretos. Proponiendo cosas nuevas y dándole muchas vueltas al concepto».

Mientras que Cecília es la que tiene «los pies en la tierra». Es quien diseña los números y la que intenta «seducir y enamorar a los clientes, la que va arriba y abajo siempre buscando nuevos proyectos (casi rozando la obsesión… 24h pensando en posibles clientes)». Está presente en «todo tipo embolaos: en la junta del ADG-FAD, la junta de AIJEC (asociación de jóvenes empresarios), fundadora y manager de IGERSTGN. Le encanta explorar todos los campos y transmitir el proyecto DOMO-A con pasión. «Cualquier contexto es bueno para encontrar un nuevo proyecto o cliente», apunta.

«DOMO-A es lo que es gracias a los que somos, los 5 somos claves y la línea estética se va definiendo a partir de este trabajo en equipo, si viene alguien, seguramente, esta línea tendrá otro matiz. Por eso es muy importante, para nosotros, las personas que formamos DOMO-A, todos aportamos y sumamos, somos una familia de sensibilidades».

Visualizar donde quiere uno trabajar, qué proyectos le gustaría hacer y conocer los puntos fuertes, hacer una lista de posibles clientes, buscar al responsable del departamento con el que interesa hablar… Contactar y proponer algunas soluciones. Todo ello es una faceta importante dentro del diseño.

DOMO-A se define como un estudio de diseño y dirección de arte especializado en identidad y nuevas experiencias de usuario. El trabajo del estudio consiste en transmitir a partir de la identidad, el diseño gráfico y la dirección de arte este tipo de experiencias.

Un ejemplo es el proyecto para las bodegas CAN BAS del Penedés que forman parte del proyecto de Pere Ventura, empresario del sector del cava y el vino. Querían una página web, pero acabaron articulando un proyecto que se desarrolló también en otros ámbitos. Fotografía, redacción, el entorno web, la implicación de los propietarios y de la gente que trabaja en la bodega… todo es una suma para obtener el resultado poético que se buscaba.


Otro aspecto importante para el estudio es desarrollar un código gráfico, un lenguaje y no simplemente elementos por cada proyecto. «Si tenemos un código podemos plantear infinitas posibilidades, vimos que los códigos gráficos son un dispositivo cultural en sí mismo, facilitan la interacción con el público. Crear un código gráfico permite que la identidad se desarrolle, evolucione, se adapte».

Para DOMO-A una identidad es «un entorno de posibilidad e interacción», no un sistema jerárquico. Esa máxima es la que aplicaron en Tarragona 2012, capital de la cultura Catalana. Un proyecto puramente digital que el estudio también lo llevó al terreno físico. Porque DOMO-A cree que cuando se trabaja una identidad «esta debe contener todas las formulaciones posibles y eso no significa crear infinitos materiales sino ver de qué manera se comporta o transita la identidad en un entorno físico y virtual».

Aparte del blanco, DOMO-A también es consciente de la presencia del negro en el entorno de trabajo. En el sentido de que hay que defender aquello en lo que uno cree, discutir los diferentes puntos de vista. «Creemos que un estudio debe tener conflicto. Hay que integrar el negro, la huella, la herida en el diseño para transmitir algo limpio e integrador, de lo contrario solo se hacen cosas bonitas que no aportan ninguna solución».

«Cuando integras el negro en el blanco, la identidad y el sentido afloran, no son una imagen, es una experiencia que consigue que el diseño funcione, solo si eso pasa el proyecto aparece como realmente es, un entorno de posibilidades. La identidad de DOMO-A está en evolución busca ese equilibrio constantemente entre el negro y el blanco».

→ +info: domo-a.com

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