Dalton Maag cambia el modelo de venta y permite la descarga gratuita de sus fuentes

La fundición Dalton Maag acaba de presentar su nueva web diseñada por la agencia Method, que posibilita la descarga gratuita de todas las fuentes para prueba antes de comprar.

La nueva web, con un diseño muy contundente, permitirá la descarga de las fuentes en una versión completa para que los usuarios registrados puedan hacer pruebas para ver cómo funciona una fuente o para proyectos de usos no comerciales, sin tener que pasar previamente por caja. Este movimiento de la fundición abre un nuevo escenario en el uso de las tipografías. La decisión adoptada por Dalton Maag implica que los usuarios sólo deberán pagar por las tipos cuando vayan a usarlos en un proyecto comercial. De este modo, dejan abierto el uso de su catálogo confiando en la buena fe del usuario.

Maag es consciente de que si un diseñador quiere usar una de sus fuentes, al final acaba por llamar a algún amigo para descargarla, con lo que tener su catálogo tipográfico bloqueado no es una garantía de seguridad. En este sentido, Bruno Maag, presidente de la fundición, explicaba en Creative Review: «Esperamos que esto aliente a los diseñadores a usar nuestras tipos y que además puedan percibir la gran calidad de nuestras tipográficas una vez las han probado».


Dicho esto, Bruno Maag no es ajeno a la realidad existente en el mundo del diseño gráfico. Es decir, que las fuentes se distribuyen entre los diseñadores de forma gratuita. «Cuando un diseñador comienza a trabajar en un proyecto específico es habitual enviar un correo electrónico a todos sus amigos para localizar a una copia de una fuente para que poder probar. Si les gusta y la terminan usando, entonces el diseñador le propondrá a su cliente la compra de la fuente. Esta es una realidad que Dalton Maag tiene presente y es la que está detrás de la idea de liberar copias de prueba para todas sus fuentes de forma gratuita», dice.

Para los usuarios que optan por adquirir un tipo de letra, el nuevo sistema es mucho más simple. Estos pueden optar por comprar una fuente para web o para app y pagar una cuota fija para ese sitio web o app por año (£ 48), sin límite en el número de los usuarios finales. Una licencia perpetua tiene un precio de 480 libras. Es una alternativa considerablemente más barata que los modelos de concesión de licencias más complejos, que a menudo se calculan en función del número de usuarios, páginas vistas y descargas.

Para Maag el antiguo sistema era más complejo de cara al seguimiento. Cuando alguien adquiría la licencia de una fuente para su uso en web o en app, esta licencia se basada en el número de páginas vistas o el número de descargas de la aplicación, algo muy complejo para el usuario, ya que luego hay que controlar el uso del sitio web. También puede resultar un riesgo para un pequeño desarrollador de apps que de repente triunfa con un nuevo Angry Birds, su app se hace viral y se encuentra ante sí una amplia factura que es prácticamente inviable afrontar.

Este nuevo modelo de venta de fuentes sigue la tendencia abierta en el mercado en otros sectores, como por ejemplo en música plataformas tipo Spotifyy, incluso en servicios para profesionales como Getty en el ámbito de los bancos de imágenes. Sin duda, este giro de Dalton Maag supone todo un desafío en la industria del diseño tipográfico y habrá que esperar a las reacciones del resto de fundiciones.
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+info: daltonmaag.com

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