¿Por qué en publicidad deberían crearse más anuncios como el de Navidad de Campofrío 2018?

No es frecuente que un anuncio de televisión sorprenda tan gratamente al espectador, y menos en estos días en los que se respira el mismo cliché navideño en cualquier comunicación de cualquier marca. El anuncio de Navidad de Campofrío de 2018, La Tienda LOLes como si hubieran abierto una ventana en una habitación pequeñita con un ambiente muy viciado.

Acostumbrados a ver siempre los mismos estereotipos de la Navidad en piezas publicitarias (con los mismos personajes, la misma paleta de color y los mismos mensajes de amor, solidaridad y felicidad), de pronto irrumpe el anuncio de Navidad de Campofrío 2018, dirigido por Daniel Sánchez-Arévalo; un spot donde, como viene siendo costumbre, un elenco de personajes conocidos –la mayoría del mundo de la comedia– presenta una reivindicación contundente respecto a la situación tan delicada en la que se encuentra la libertad de expresión. Y lo hace con su mejor herramienta que, a su vez, es la protagonista de la propia pieza; el humor.

Gracias a la complicidad que ofrece la comedia y a la ironía con la que se trata el asunto, el anuncio es capaz de conectar con el público inmediatamente. Hay tantos elementos familiares, tanto formales (prescriptores conocidos) como conceptuales (la actualidad del propio tema y sus guiños), que es casi imposible que el espectador no se enganche y conecte con el relato desde los primeros segundos del spot. Y todo ello ocurre al mismo tiempo que producto y marca se posicionan de una forma rotunda ante una problemática actual. Algo poco habitual en el discurso de las marcas, quienes suelen preferir un mensaje ‘bienqueda’ y contentar a todo el mundo.

Una estrategia publicitaria muy interesante y una gran apuesta por parte de la marca que tiene como resultado toda una campaña de la que es protagonista una pieza que, además de cumplir los objetivos de comunicación como alcanzar notoriedad, realizar promoción del producto y crear imagen de marca, está ayudando a denunciar un problema real que, en estos momentos, preocupa a la audiencia.

El anuncio de Navidad de Campofrío 2018, es la prueba que desmiente la afirmación de que la publicidad solo sirve para vender cosas que no necesitamos. Pero nada más lejos de la realidad; la publicidad es una herramienta de comunicación muy poderosa que cuenta con una gran voz. El que se use bien o mal ya depende de las manos en las que recaiga.

 

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