La formación de Abascal presentó el pasado 9 de julio ante la Oficina Española de Patentes y Marcas una solicitud para apropiarse del nombre, el logotipo y la identidad gráfica de DMOCRACIA. El expediente todavía se encuentra en fase tramitación. El Gobierno creó, produjo y difundió una campaña con todos los elementos propios de una marca de moda, aunque no llegó a registrarla.

Vox ha solicitado el registro de DMOCRACIA, el nombre utilizado por el Gobierno para la campaña de comunicación que empleó los códigos de la moda urbana para acercar los valores democráticos a la población joven. La petición figura a nombre del partido en la Oficina Española de Patentes y Marcas y se encuentra todavía en fase de tramitación, por lo que Vox aún no es propietario de la marca.
La solicitud fue presentada el 9 de julio, apenas unas semanas después del lanzamiento de la campaña y en pleno debate político y social sobre su coste y planteamiento. El expediente, identificado con el número M4391033, incluye la denominación DMOCRACIA y el lema «Cuando te vistes, te posicionas». Vox ha pedido su protección como marca figurativa, una modalidad que no cubre únicamente el nombre, sino también la representación gráfica y la composición visual utilizadas por el Gobierno.
El registro se ha solicitado dentro de la clase 25 de la Clasificación de Niza, correspondiente a prendas de vestir, calzado y artículos de sombrerería. Vox ha elegido precisamente la categoría comercial que habría correspondido a DMOCRACIA si las camisetas, sudaderas y pantalones creados para la iniciativa hubieran salido a la venta.
«Es del género tonto crear una marca y no registrarla», afirmó José Antonio Fúster, el portavoz nacional de VOX, este lunes en rueda de prensa. Añadió también que el episodio era «una demostración de lo mal que hacen las cosas los socialistas patrios» y remató su intervención asegurando que Vox lidera la oposición a Pedro Sánchez «en las calles, en los tribunales, en los parlamentos y en la Oficina de Patentes y Marcas».
El Gobierno no protegió el nombre ni la identidad gráfica antes de lanzar la campaña. DMOCRACIA fue presentada como una iniciativa de comunicación, no como una marca comercial. Las prendas se produjeron en una serie limitada, no estaban destinadas a la venta y se concibieron como recursos para fotografías, vídeos, publicaciones en redes sociales y actividades relacionadas con el programa España en Libertad.

El Gobierno, el autor de la identidad visual o cualquier otro titular de derechos anteriores podría tratar de impedir que Vox obtenga la marca. La Ley de Marcas contempla diferentes motivos para rechazar o anular un registro, entre ellos la existencia de derechos anteriores, el posible riesgo de confusión o la actuación de mala fe por parte del solicitante.
La situación deja una cuestión importante para cualquier institución que trabaje con diseño. Crear una identidad gráfica y decidir no explotarla comercialmente no significa que esa identidad no deba protegerse. DMOCRACIA no era una marca de ropa en sentido estricto, como ha insistido el Gobierno, pero sí se construyó y comunicó como si lo fuera.








