Todo esto para nada ¿Deberíamos hacer nuestra propia huelga?

Norberto Chaves decía que «el diseño no tiene principios, tiene fines». La frase puede sonar provocadora, pero explica muy bien una parte de nuestro problema: demasiadas veces confundimos las buenas intenciones con la utilidad real de las cosas. Una asociación, una escuela, una huelga o una profesión no se justifican por lo que dicen ser, sino por aquello que consiguen transformar. Por su fin. Y si el fin de una huelga es mejorar una situación, conviene preguntarse, sin demasiados rodeos, qué hemos conseguido. ¿Cuál ha sido el fin?

Hace unos dias leí estupefacto esto en una entrevista: «El tema de las huelgas [de las escuelas de diseño] es muy reciente como para nosotros poder, ya no posicionarnos, pero sí el poder dar una mínima opinión». Y la opinión era una nube de palabras sin sentido en las que lo importante es «abrir nuevos caminos».

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