La agencia española desarrolla un sistema de packaging basado en rituales funcionales que combinan claridad informativa, codificación cromática y una estética orgánica para una nueva línea de infusiones y complementos.
Pompadour lanza al mercado Nattan, una nueva marca centrada en el bienestar que articula su propuesta en torno a planes y rituales funcionales basados en infusiones y complementos alimenticios. Para construir su identidad visual y su sistema de packaging, la compañía ha contado con Supperstudio, que firma un proyecto donde el diseño no solo acompaña al producto, sino que estructura su uso y comprensión.
El punto de partida es claro: traducir necesidades cotidianas —mejorar la digestión, reducir el estrés o favorecer el descanso— en un sistema reconocible, accesible y escalable. Supperstudio responde con una propuesta minimalista que pone el foco en la claridad informativa y en la diferenciación entre rituales. Cada uno de ellos se articula como una unidad funcional dentro del sistema, facilitando su identificación tanto en lineal como en uso.
Un sistema cromático para ordenar el bienestar
Uno de los elementos clave del proyecto es el uso del color como herramienta de navegación. Cada ritual se asocia a un tono específico —azul para “Purifying detox”, verde para “Better digestion”, terracota para “Radiant skin”— que permite identificar rápidamente su función. Esta codificación no solo organiza la gama, sino que conecta los distintos productos dentro de cada plan, ya sean infusiones o suplementos, reforzando la coherencia del sistema.
El resultado es un lenguaje visual que combina una estética orgánica y contenida con una estructura informativa precisa. Lejos de un diseño emocional o aspiracional, el enfoque apuesta por la legibilidad, la jerarquía y la facilidad de uso. En ese equilibrio entre lo racional y lo sensorial se sitúa buena parte del interés del proyecto.
Entre la ciencia y la naturaleza
El posicionamiento de Nattan se resume en el claim “funciona naturalmente”, una declaración que condensa los dos pilares sobre los que se construye la marca: el respaldo científico y el origen natural de sus soluciones. Esta dualidad se traslada también al diseño, que evita excesos formales y construye un sistema claro, adaptable y preparado para crecer con nuevas líneas o rituales.
Más allá de la estética, el trabajo de Supperstudio se centra en definir un sistema de packaging que pueda evolucionar sin perder coherencia. En un contexto donde el bienestar se ha convertido en un territorio saturado de códigos visuales similares, la capacidad de ordenar, simplificar y diferenciar se convierte en un valor estratégico.
