La exposición ‘Cómic palestino: Voces propias, grito colectivo’ reúne a quince autores que exploran la vida cotidiana, la identidad y el conflicto desde la narrativa gráfica

La Universitat de València ha inaugurado en el Centre Cultural La Nau la exposición Cómic palestino: Voces propias, grito colectivo, una muestra que propone una aproximación directa a la realidad palestina a través del lenguaje del cómic. La exposición, que podrá visitarse hasta el 24 de mayo en la Sala de Bigues, reúne el trabajo de quince autores y autoras que abordan, desde perspectivas diversas, cuestiones vinculadas a la memoria, la identidad y la vida cotidiana en Palestina .
Lejos de una lectura homogénea o cerrada, la exposición articula un relato coral construido a partir de fragmentos —y en algunos casos historias completas— que evidencian la potencia del cómic como herramienta narrativa y política. En esta itinerancia valenciana se incorporan, además, cinco obras inéditas que no habían sido presentadas en anteriores paradas del proyecto, que ya ha pasado por ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao .
Un lenguaje narrativo para contar lo que no siempre se ve
La muestra está comisariada por Pedro Rojo Pérez y Mohammed Sabaaneh, con dirección artística de José Andrés Santiago, y forma parte de un proyecto impulsado por el Salón del Cómic de València junto a la Fundación Al Fanar y Fundació Finestres. A ellos se suman diversas instituciones académicas como la Cátedra de Estudios del Cómic SM-UV y el Aula de Cómic de la propia universidad .

El conjunto de obras evidencia la diversidad formal y estética del cómic contemporáneo palestino. Desde narrativas más íntimas hasta aproximaciones más simbólicas o políticas, las piezas permiten al espectador acceder a relatos que, en muchos casos, quedan fuera de los circuitos informativos tradicionales. No se trata únicamente de contar un conflicto, sino de mostrar cómo se vive, se recuerda y se representa.
Entre los artistas participantes se encuentran nombres como Jody Salameh, Nadia Shammas o Leila Abdelrazaq, junto a otros creadores que configuran una escena heterogénea tanto en lo gráfico como en lo narrativo. Las obras se presentan mediante reproducciones de páginas y láminas, acompañadas de textos en versión original, castellano y valenciano, lo que refuerza su dimensión pedagógica y divulgativa .
Arte contemporáneo y contexto político
La exposición no se presenta de forma aislada. Dialoga directamente con otra muestra activa en el mismo espacio, Nacen olivos en Gaza, un proyecto colectivo que reúne a artistas internacionales como Banksy, Shepard Fairey o Escif, entre otros, y que utiliza el símbolo del olivo como metáfora de resistencia y continuidad en un contexto de devastación .
En este cruce entre disciplinas —cómic y arte contemporáneo— se dibuja una línea clara: el uso de la creación visual como herramienta de reflexión y posicionamiento. No es casual que ambas exposiciones coincidan en el tiempo ni en el espacio. La propuesta de la Universitat de València apunta, de forma explícita, a generar un entorno cultural donde el arte funcione como vehículo de pensamiento crítico.
Más allá de la programación expositiva, la institución subraya con esta iniciativa su compromiso con la defensa de los derechos humanos y con la necesidad de abrir espacios de diálogo desde el ámbito académico y cultural. Una posición que, en el contexto actual, adquiere un peso específico y no exento de lectura política .
El cómic, tradicionalmente vinculado al entretenimiento o a la cultura popular, aparece aquí como un medio capaz de articular discursos complejos y profundamente arraigados en la experiencia. Quizá esa sea una de las claves de la muestra: entender que la narrativa gráfica no solo ilustra historias, sino que las construye, las cuestiona y, en ocasiones, las resiste.














