El nuevo logo de UPyD creado por ‘profesionales’ voluntarios

Unión Progreso y Democracia (UPyD) presentó ayer su nuevo logo con el que pretende conseguir renovar su confianza con los ciudadanos y limpiar la imagen de la derrota en las pasadas elecciones. Como es lógico, tras la etapa de Rosa Díez, el nuevo secretario general Andrés Herzog quiere generar una nueva imagen que haga olvidar el pasado.

Tras el logo del PP, creado internamente, ahora se presenta la propuesta de UPyD diseñada por «un equipo de profesionales en diseño, marketing y comunicación», todos ellos voluntarios debido a la «delicada situación económica que atraviesa el partido».

El resultado es igual o peor que el fallido logo del PP y corrobora la poca importancia que los partidos políticos en España otorgan a la hora de desarrollar estrategias de branding potentes y bien diseñadas.

El nuevo logo de UPyD mantiene el color magenta y conceptualmente es mucho mejor que el anterior. Resalta la Y como signo de unidad y suma. Una Y que no aparecía en el anterior logo y que ahora incluso se utilizará como símbolo en versiones reducidas y como avatar en medios digitales.

Olmo García (estudio BOLD), especialista en campañas políticas, comenta: «La nueva marca de UPyD soluciona los problemas de reducción del anterior logo, pero crea problemas nuevos. Las contraformas generan unas formas extrañas que no indican nada, y precisamente la gracia de jugar con la contraforma es cuando ésta genera formas interesantes».

Aunque el concepto mejora y seguramente gracias a la marca se pueden comunicar nuevos y mejores valores, el resultado gráfico es nefasto. La utilización del positivo y negativo se hace de una forma tosca en la que resulta difícil leer las siglas claramente. El redondeado de la U al inicio del logo para que combine con el redondeado de la D final y con el redondeado del antiguo logo, es una aberración tipográfica que impide una lectura correcta. Así como la unión de las dos verticales de la U y la P, que crea una forma muy extraña y poco legible. La pastilla que soporta el negativo de la Y, una extensión de la D, genera un espacio imposible y muy ortopédico. Incluso genera una forma entre la P y la Y que invita a una lectura diferente.

Olmo García incide en este aspecto: «El símbolo de la Y dentro de un círculo no se vincula con la marca y ahora tienen que mantener dos marcas que no funcionan».

El nuevo avatar con la Y en negativo sobre un círculo es una pieza fuera de contexto. No hay círculos en la marca. Hubiera sido más lógico mantener el cuadrado con las esquinas redondeadas. Parece que en España todos los partidos acabarán teniendo un logo circular. [PP, Podemos, UPyD]. Además siendo una forma tan simple, en breve encontrarán iconos similares en otras marcas que pueden dar problemas legales.

Olmo lo tiene claro: «Nuestra recomendación, en un caso como este, de no tener presupuesto para pagar a un diseñador que les renueve la marca, hubiese sido no renovarla, ya que un trabajo no profesional supone un coste de aplicación a corto plazo, pero sobre todo, un coste mayor a largo plazo».

El eufemismo de ‘creado por profesionales voluntarios’ para decir que no les han pagado, dice mucho de la importancia que le da el partido a la creación de una imagen de marca potente. Concuerda con la importancia que se le da en España, por parte de las empresas e instituciones, a la creación de marcas como bien indica Modesto García, director de Brandemia«El nuevo logotipo es un despropósito visual que incluso supera al nefasto rediseño presentado por el Partido Popular hace unos meses. Ambos casos son consecuencia del escaso valor que se le otorga al diseño de marcas en nuestro país. Al percibirse como una tarea no profesional, se evita invertir ningún tipo de presupuesto en su desarrollo, obteniendo como resultado diseños antiestéticos e ineficaces. Es curioso que se inviertan tantos miles de euros en autobuses y vallas pero 0 euros en la imagen que los vestirá».

→ UPyD

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